

















Un día más actualizamos el Mineral Digital, en esta ocasión haciéndonos eco de un nuevo documental relacionado con la minería, algo muy en boga últimamente, ya son muchas las iniciativas documentales que se mueven en este ámbito, algo de lo que alegrarnos ya que se trata de reflejar la historia de la minería española,
La propia explotación de este mineral en Galicia constituía por sí sola una excepción a la fiebre del volframio, que creó nuevos y fugaces ricos en Lousame, Santa Comba o Vila de Cruces."La mina acabó con el hambre en toda la ría de Corme y Laxe", asegura Luís Giadás, historiador encargado de la documentación de Titania S.A en Balarés. Las fichas de beneficiarios del economato de la empresa y las entrevistas realizadas a 20 vecinos que participaron en la explotación de titanio son prácticamente la única información que queda hoy de la mina, descubierta en 1935 por Isidro Parga Pondal y explotada por los hermanos Fernández López, impulsores también de Pescanova y Zeltia.
En una economía herida por la Segunda Guerra Mundial, los usos del titanio despertaban sospechas hasta entre los empleados de la mina, que aún hoy no tienen muy claro a qué intereses servían. Unos creían que el mineral surtía la industria farmacéutica; otros, que se destinaba a un fin tan inocente como la fabricación del raspador de las cajas de cerillas. Alguno estaba convencido de que el titanio reforzaba las balas, igual que el volframio.En Balarés primero fueron los canteros, que construyeron un puerto escondido para el titanio y también para el contrabando. Las mujeres de O Couto, el lugar más cercano a Balarés, aprendieron entonces a amasar cemento para ayudar a los hombres en la construcción. Cuando empezó a explotarse la mina, fueron también ellas las que se encargaron de transportar sobre la cabeza las bacías con el preciado mineral, siempre mezclado con la arena que dejaba la bajamar. Cobraban menos -la media en los años 40 era de 15 pesetas por jornada- pero al igual que los hombres estaban aseguradas desde el primer día y se les reconocían las horas extra. "Titania S.A era una empresa muy moderna para la época. Cuando se acabó el filón en los años 60, el lugar discreto de Balarés fue recuperado para el contrabando de tabaco. "La playa es difícilmente visible desde cualquier punto", explica Giadás.El economato de Titania S.A, que vendía alimentos básicos a los empleados a un precio menor que el del mercado, alivió la dureza de los años de racionamiento. Los excedentes de harina o aceite eran revendidos para comprar zapatos y todavía hoy algún vecino cobra la pensión por sus años en la mina.
"En una economía agromarinera, la mina fue el primer contacto con el sector secundario para muchos jóvenes", razona Giadás. La mayoría de los trabajadores aguantaba poco tiempo, porque los sueldos en Balarés, aunque buenos para la época, no se podían comparar con los de las fábricas francesas o alemanas de los años 60."
El Mineral Digital de hoy lo dedicamos a las jornadas que se han celebrado la semana pasada, del 1 al 3 de Junio, en el centro Cultural La Vidriera, en Maliaño. Organizadas por la Asociación Genoz y patrocinadas por el Gobierno de Cantabria, el Ayuntamiento de Camargo y el propio Centro Cultural de La Vidriera. Acudimos a la inauguración de estas jornadas, el martes 1 de Junio, acompañado de un compañero mineralogista madrileño, Pepe Sierra, quien se encontraba en Cantabria para ofrecer una conferencia sobre medioambiente en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo al día siguiente. La inauguración constaba de dos charlas, por un lado, la que nos ofreció D. Gerardo Cueto Alonso, profesor de la Universidad de Cantabria y autor del libro, entre otros, “La minería del hierro en la bahía de Santander”, el tema de su charla era: “La minería y los ferrocarriles mineros en Camargo”. A lo largo de una hora desgranó la historia minera del municipio, apoyando su presentación con abundantes fotografías históricas de explotaciones e infraestructuras.
Pudimos conocer datos olvidados y viejas explotaciones, alguna de ellas tiene muchas posibilidades de que la busquemos para ver si aún se puede extraer algo de ellas. Una charla muy amena e interesante.
La segunda conferencia nos la ofreció D. Fernando Obregón Goyarrola, licenciado en Derecho y Geografía, autor de numerosas publicaciones sobre senderismo y rutas por Cantabria, así como de una extensa obra que trata la Guerra Civil Española en cada valle de Cantabria. Su charla fue “Aspectos sociales, humanos y medioambientales de la minería en el valle de Camargo”, donde se centró en los modelos sociales que se crearon a partir de la revolución industrial y del auge de la minería en la zona cantábrica, también nos recordó los numerosos vestigios y humedales que hoy ocupan las antiguas explotaciones mineras.
Acompañó su charla, como ya hizo su anterior conferenciante con numerosos elementos gráficos de carácter histórico que hicieron las delicias de los asistentes, un centenar de personas.
Tras estas charlas se celebró un acto de entrega de trofeos conmemorativos de la ocasión, en primer lugar se le hizo entrega de uno de ellos a Miguel Canales, Presidente de la Asociación de Amigos del Ferrocarril,
Por su ayuda y contribución para llevar a cabo el documental del que luego os ofreceremos más información.
Seguido se le entregó otro trofeo al vecino de Camargo, Pepe Ajuria Ruiz, por su labor desinteresada como documentalista y suministrador de archivos para la elaboración de la película.
El acto más emotivo tuvo lugar seguidamente, cuando se homenajeó a dos ex mineros del municipio, D Jose María Arce (Chelín), de 91 años, minero del hierro en la Cantera Bilbao, hoy restaurada y convertida en centro de interpretación de la minería.
También se homenajeó al Facultativo e ingeniero de minas, D. Ramón Cuesta Rivero, de 84 años, trabajador de la Cantera el Mazo, hoy convertida en almacén de escorias y áridos.
A ambos se les hizo entrega del “Genoz de Oro”, trofeo que la Asociación Genoz entrega a aquellos vecinos que por su dilatada carrera se han ganado a pulso un homenaje municipal.
Tras este acto se hizo una rueda de preguntas sobre los temas tratados, y algunos aprovechamos para que los autores nos firmaran alguna de sus obras. Una vez terminado el acto tanto Pepe como yo mismo nos dirigimos a Santander para homenajear nuestros cuerpos con unos comestibles y bebestibles típicamente cántabros, acto que terminamos casi a la 1 de la mañana con el intercambio de diferentes piezas de minerales que ambos habíamos llevado para regalarnos. Un placer como siempre contar con la compañía de alguien tan aficionado y tan sano como el señor Sierra.
Estas jornadas técnicas se completaban el día 3 de Junio, con el acto de presentación de actores y equipo de rodaje, del documental “Minas y Bosques: Conociendo Camargo”. Así como con el estreno del documental y con la entrega a todos los asistentes de un DVD gratuito que lo contenía. Con este documental, la Asociación Genoz de Cacicedo de Camargo, quiere dar a conocer las riquezas naturales e historico-culturales de los bosques autóctonos y del antiguo Ferrocarril Minero de Camargo.
En él un grupo de niños viaja de forma misteriosa, por montes, sierras y campiñas, conoce una cueva, un castillo medieval y la noche en un bosque, llegando después en una antigua locomotora hasta el pasado de una mina de hierro, en la que verán como era el trabajo de los mineros, el trazado y diferentes infraestructuras que existían entonces, con todo lo que ello suponía.
Un excelente trabajo que pone en valor el pasado histórico minero del municipio y que hace saber a las nuevas generaciones como era el trabajo de sus abuelos. Fantástica labor e iniciativa de la Asociación Genoz y de todos y cada uno de sus colaboradores.
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