miércoles, 11 de enero de 2012

"Encuentros con mineros: Picadores". Museo Minero de Sabero. León

El Museo Minero de Sabero quiere dejar huella de su pasado minero y dejar constancia para las nuevas generaciones todo lo relacionado con el sector: profesiones, sistemas de explotación y modo de producción, herramientas, etc. Para ello ha diseñado un nuevo proyecto, enmarcado en el programa MSM Formación el Centro museístico en principio de tres meses de duración, que se inicia el próximo jueves, a partir de las cinco de la tarde y que ha denominado Encuentros con Mineros carácter trimestral.

Este programa, que se inicia en este mes de enero, tiene como protagonistas a los picadores. Estos trabajadores fueron durante muchos años la base principal de las explotaciones de las Cuencas Mineras. Las empresas solían formar a los mejores y más jóvenes para desarrollar esta labor de arranque del carbón para mejorar la producción. En este programa podrán participar cualquier minero, esté en activo, prejubilado, jubilado o en la actualidad tenga otra ocupación

Cada encuentro estará dedicado a un oficio de la minería, y si en el mes de enero serán los picadores los protagonistas, en sucesivos programas los barrenistas, entibadores, artilleros, vigilantes, mecánicos, electromecánicos, que comentarán en una mesa redonda sus experiencias, así como las técnicas de trabajo que se utilizaron en las diferentes épocas.

Con estos encuentros se abre la posibilidad de conocer esta forma de vida de la mano de sus protagonistas, los Mineros.

Los interesados en el seminario podrán inscribirse gratuitamente y se puede realizar en el teléfono 987 718357 o en el correo electrónico didáctica@msmcyl.org. Plazas limitadas.

Además, la dirección del museo ha programado para el próximo sábado a las 18.00 horas una jornada de cine documental, en la que se proyectarán el cortometraje Mirando al cielo y el documental Mina, de Alejandro López.

Fuente: Museo de la Siderurgia y Minería de Castilla y León

Texto: J. M. Castro. Sabero

Imagenes: Museo Minero de Sabero

Enviado: Luis Angel Celdrá. León

Composición: Picapiedra

martes, 10 de enero de 2012

Abraham Gottlob Werner, el padre de la mineralogía moderna.

El geólogo alemán Abraham Gottlob Werner nació en Wehrau, una ciudad de la Silesia prusiana, el 25 de septiembre de 1750. Su vida se desarrolló desde el principio entre minerales porque su padre era inspector de herrerías del condado y trabajó con él durante cinco años en las fundiciones de Wehrau y Lorzendorf.

Se educó en Friburgo y en Leipzig, donde estudió leyes, minería y mineralogía. En 1775 fue nombrado inspector y profesor de la Academia de Minería de Friburgo, el centro minero de Sajonia, donde permaneció durante el resto de su vida profesional.

Durante sus 40 años en el cargo, la escuela pasó de ser una academia local a un centro de renombre mundial del saber científico. Werner fue un brillante profesor, experto conferenciante y hombre de gran encanto.

Su fama se difundió por toda Europa, atrayendo a estudiantes que más tarde se convertirían en sus colaboradores; entre ellos se encontraban Robert Jameson que llegaría a ser un afamado profesor en Edimburgo y el español Andrés Manuel del Río, descubridor del vanadio.

La principal contribución de Werner a la ciencia fue el desarrollo de la Mineralogía como uno de los campos más avanzados e importante de la ingeniería de minas de su tiempo, y el establecimiento de las primeras teorías con base en las modernas Física y Química para intentar explicar el origen y características de las formaciones geológicas.

Bajo su impulso, las ciencias que hoy componen la Geología ganaron un nuevo ímpetu y la observación y estudio de la estructura de la Tierra adoptaron el moderno método científico.

Además estableció la geología y la mineralogía como dos ciencias diferentes; y fue el primer científico que hizo una clasificación sistemática de minerales.

A partir de observaciones sobre formaciones rocosas de la región de Sajonia, que consideró extensivas al resto del planeta, Werner se convenció de que los estratos geológicos eran ordenados en sucesiones definidas y resultaban de un proceso discontinuo de transformación.

La teoría del neptunismo

Para explicar su origen, Werner creía que el agua, en particular los océanos, tenían un papel determinante en la formación de las rocas y en la composición y evolución de la estructura geológica de la Tierra.

Basado en esa errónea creencia, propuso la teoría del neptunismo, según la cual, todas las rocas se formaron en el interior de los océanos durante un pasado remoto en el que toda la superficie terrestre estuvo inundada por la aguas de un océano primordial.

Los sedimentos depositados por las aguas de ese océano habrían dado lugar a los continentes y formado los estratos rocosos hoy visibles a la superficie.

Según esta teoría, primero se formaron las rocas magmáticas, sobre las cuales se depositaron secuencialmente las rocas metamórficas y sedimentarias y, finalmente, los sedimentos no consolidados del presente.

El neptunismo tuvo numerosos seguidores y fue muy difundido a fines del siglo XVIII, por contener reminiscencias bíblicas del diluvio universal y por ser una idea conciliable con el Génesis. Como reacción, surgió la teoría del plutonismo, propuesta por James Hutton, que daba excesiva importancia al calor y acciones volcánicas en la historia geológica. Entre ellos se inició una disputada controversia que se prolongó durante décadas.

Werner no viajó para nada y sólo conocía los minerales de Sajonia, suponiendo crédulamente que lo que era verdad en aquella región lo sería en el mundo entero. Se negó con terquedad a aceptar cualquier prueba que fuera en contra de sus teorías, e ignoró las más claras observaciones que demostraban que grandes zonas en Europa habían sido inmensos ríos de lava.

En 1791 Werner fue nombrado director del servicio de investigación geológica y minera de la Sajonia, una entidad cuya creación había defendido entusiásticamente. Nunca se casó y no dejó descendencia.

Escribió sólo 26 trabajos científicos, la mayoría de ellos breves contribuciones a las revistas. Su aversión a la escritura creció, y finalmente adoptó la práctica de almacenar su correo sin abrir. En 1812 fue elegido miembro extranjero de la Academia de las Ciencias francesas.

Inició su colección de minerales cuando tenía sólo 9 años

También fue un ávido coleccionador. Inició su colección de minerales cuando tenía sólo 9 años de edad y en 1814 ya contaba con más de 10.000 ejemplares, que legó a la Escuela de Minas de Friburgo.

Murió en Dresde, Sajonia, el 30 de junio de 1817. El mineral wernerita recibe ese nombre en su honor. Igual que el galardón que instituyó la Sociedad Alemana de Mineralogía para premiar a los científicos que destaquen en el campo de la mineralogía y ciencias conexas.

Fuente: Radio 5

Texto: Nuria Sanchez Medina

Imagenes: Digital collections y Geolocation.

Enviado: Fermín Ruisanchez. Avila

Composición: Picapiedra

sábado, 7 de enero de 2012

El proyecto de reapertura de la mina de Barruecopardo. Salamanca

La revalorización de los metales sigue generando nuevos negocios para Hunosa. La compañía irlandesa Ormonde Mining ha contratado a la Sociedad Asturiana de Diversificación Minera (Sadim), participada al 100 por ciento por la empresa estatal Hunosa, para elaborar el proyecto de explotación para la puesta en marcha de la mina de wolframio de Barruecopardo, ubicada en la provincia de Salamanca.

Con la espectacular apreciación que han sufrido los metales en los últimos años, las empresas mineras que operan a nivel mundial se están interesando por las antiguas explotaciones de cobre, plomo, wolframio... que había en España y que se clausuraron en su día por falta de rentabilidad, y también por las zonas donde hay reservas sin explotar. Estas compañías extranjeras acuden en muchos casos a Hunosa, dada su experiencia en explotación subterránea y en la gestión de permisos mineros, para poner en marcha sus explotaciones.

En 2010, la firma Saloro, filial en España de la irlandesa Ormonde Mining, encargó a Sadim el documento inicial del proyecto de explotación de la mina de wolframio de Barruecopardo y a principios de 2011 el proyecto básico de explotación. Ahora Ormonde ha solicitado a Sadim, para poner en marcha la mina, que desarrolle también el plan de restauración, que aporte asesoramiento en materia minera, de seguridad y ambiental, que realice el proyecto específico de las balsas de agua y que prepare toda la documentación necesaria para la obtención de la autorización ambiental unificada y la concesión minera que permita la puesta en producción del proyecto, en el que se prevé una inversión de cerca de 40 millones de euros. La compañía pretende iniciar este mismo año la extracción del wolframio, una metal también denominado tungsteno que tiene muchos usos, desde la fabricación de filamentos para bombillas a munición.

No es la primera vez que Hunosa realiza trabajos para Ormonde Mining. En 2008, Sadim ya elaboró para la compañía irlandesa el proyecto de explotación de la mina de cobre de La Zarza, en la provincia de Huelva, que había sido clausurada en 1995 y que había estado en explotación durante casi un siglo.

Anteriormente, otras empresas extranjeras también habían contratado los servicios de la filial de diversificación de la empresa estatal Hunosa para reabrir explotaciones de minerales metálicos en España. La primera compañía que acudió a Sadim fue la canadiense Inmet, que encargó el proyecto de explotación por minería de interior del yacimiento de cobre de Las Cruces, situado a diez kilómetros de Sevilla. Después, la empresa minera Daytal Resources Spain, que pertenece al grupo minero australiano Daytal Resources Plc. Heemskirk Group, encargó a Sadim la realización de una auditoría técnica sobre la viabilidad de la mina de wolframio de Los Santos-Fuenterroble, en Salamanca, y su proyecto de explotación.

Por su parte Río Narcea Recursos S.A., que pertenecía entonces al grupo minero sueco-canadiense Lundin Mining Corporation, también contrató a Sadim para que desarrollara el proyecto de explotación por minería de interior de una parte del yacimiento de níquel de Aguablanca, situado a unos 100 kilómetros de Sevilla.

El interés de las compañías extranjeras por las minas españolas despertó la curiosidad de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que encargó a Sadim una auditoría técnico-económica sobre la reapertura de la mina a cielo abierto de cobre y hierro de La Cala, en Huelva.

Fuente: La Nueva España

Texto: Pablo Castaños

Imagenes: Hunosa y ADN.es

Enviado: Enrique Lucin.

Cmposición: Picapiedra

miércoles, 4 de enero de 2012

Nueva Sociedad Geológica Asturiana. Oviedo

Dinamizar la actividad empresarial y dar a conocer el patrimonio geológico-industrial son dos de los objetivos fundacionales de la Sociedad Geológica Asturiana (Sogeas). «Nos proponemos aumentar el impacto social de nuestras actividades profesionales», explicó Pablo Pascual, impulsor y presidente de Sogeas. El vicepresidente es Francisco Ruiz Arias.


«Nos dirigimos a un elenco amplio de potenciales miembros, que abarca desde licenciados en geología hasta ingenieros de minas y de caminos, pasando por profesionales sin titulación universitaria que trabajan en canteras, minería, medio ambiente, descontaminación de suelos o movimiento de tierras», explica Pablo Pascual, quien agrega que, en definitiva, «queremos implicar a todos los ámbitos que se mueven en el entorno de la geología».

Sogeas comenzó a gestarse hace alrededor de un año. La duda inicial de sus promotores se centraba en qué estatus jurídico era el más idóneo para los fines que perseguían. Finalmente optaron por el de asociación. «Aspiramos a tener un grado de independencia total para hablar, opinar y convertirnos en un foro de debate», señala el presidente de la Sociedad Geológica Asturiana.

Pablo Pascual sostiene que la geología asturiana, con la Facultad universitaria de esta disciplina como motor, «puede aportar mucho hacia el exterior, tanto en materia de conocimientos como de medios». «No podemos quedarnos limitados a la geografía regional», señala Pascual.

La primera actividad de la Sociedad Geológica Asturiana (Sogeas); la presentación oficial del organismo y la conferencia «Pasado y presente del yacimiento aurífero de Salave» abarrotaron la sala del Club Prensa Asturiana.
Durante el acto, presentado por el director de Sogeas, Pablo Pascual, intervino el presidente de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, Jorge Marquínez, para quien, «al igual que alguien puede tener un profundo conocimiento de literatura, la geología es la base de todo y, por tanto, debe estar presente en todos los niveles educativos». En la misma línea de Marquínez, el presidente de Sogeas recalcó la necesidad de acercar la geología a la sociedad. «Nuestro principal objetivo es dar a conocer el patrimonio geológico e industrial de Asturias al público en general gracias a un proyecto de excelencia que implica a un grupo de profesionales de la geología y convertirnos no sólo en un referente, sino también en un foro de debate abierto donde quepan todas las opiniones posibles», señaló.

La conferencia «Pasado y presente del yacimiento aurífero de Salave» corrió a cargo de los geólogos Luis Miguel Rodríguez Terente y Casimiro Maldonado de Castro. A través de una proyección de diapositivas, Rodríguez Terente ofreció una visión histórica del yacimiento de Tapia de Casariego, desde la época romana hasta hoy en día, donde puso de relieve los «60.000 metros de sondeos realizados allí, una cifra enorme que no cambiará demasiado en años venideros». Maldonado expuso durante su conferencia la historia de la floración del yacimiento aurífero.

Fuente: La Nueva España

Texto: P.A.

Enviado: Manuel G.

Imagen: La Nueva Epaña

 
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