martes, 18 de enero de 2011

La cantera Sasiola y la cueva de Praileaitz. Deba. Guipuzcoa.

La empresa Zeleta SL, concesionaria de la explotación de la cantera Sasiola, sita en Deba, ha exigido en los tribunales al Gobierno vasco el pago en metálico de una indemnización de 49,7 millones de euros por los daños que le causa el decreto de protección de la cueva de Praileaitz, en la que se descubrieron en 2006 unas pinturas rupestres que superan los 20.000 años de antigüedad. El citado decreto impide por el momento la actividad extractiva en un área de 50 metros alrededor de la gruta. El Ejecutivo considera "exagerada" la cantidad que se reclama, según su defensa, y estaría dispuesto a abonar un máximo de 24,2 millones.

El dinero que demanda Zeleta en los tribunales podría incrementarse si finalmente el Gobierno amplía hasta los 65 metros el perímetro de protección, como figura en la última propuesta de modificación del decreto, aún a falta de aprobación. El alcance económico de la ampliación se halla por cuantificar.

Un informe de los servicios jurídicos del Gobierno viene a reconocer que en este caso "concurre la responsabilidad patrimonial" de la Administración, ya que ha sido quien autorizó el proyecto de explotación de la cantera y la empresa tiene las licencias municipales en regla. "Con cada metro de más que protejamos se incrementará proporcionalmente una nueva reclamación de responsabilidad patrimonial", apuntó el año pasado en el Parlamento la consejera de Cultura, Blanca Urgell.

Hormigones Zeleta, una firma del grupo Amenabar, posee desde 2001 y por un periodo de 30 años los derechos de explotación de la cantera Sasiola, ubicada junto a Praileaitz. La cueva, descubierta en 1983, fue calificada por decreto en 2007, un año después de que se hallaran las pinturas, como bien cultural protegido con la categoría de monumento.

En el largo conflicto que acompaña a la protección de Praileaitz han acabado cruzándose los intereses económicos -la cantera- con los culturales -la cueva y sus vestigios prehistóricos-, lo que dificulta llegar a un arreglo que satisfaga a todas las partes. El conflicto económico arranca con el recurso presentado por Zeleta contra el mencionado decreto de protección de la cueva. El Tribunal Superior desestimó este recurso y declaró en vigor la normativa. Sin embargo, se mantiene vivo otro recurso judicial de la misma sociedad por la eventual responsabilidad patrimonial de la Administración dadas las limitaciones de usos en el entorno de la cantera que impone dicho decreto. Este recurso se encuentra solo a falta de la votación de la sentencia.

Este fallo del Superior deberá determinar el alcance de la responsabilidad patrimonial y, en su caso, si la compañía tiene derecho a recibir una compensación económica por las mencionadas restricciones. La repercusión económica del decreto se encuentra entre los 24,2 millones que defiende la Administración vasca, que inicialmente plantea que no se admita la reclamación, y los 49,7 millones que pide la empresa.

La responsabilidad patrimonial resultaría mayor en el caso de que el área de protección de la gruta se amplíe de 50 a 65 metros, como plantea la propuesta de modificación que ha elaborado el Ejecutivo, a la que se han presentado ya medio centenar de alegaciones. La Diputación guipuzcoana, por ejemplo, propone extender hasta 100 metros la prohibición de las extracciones.

Antes de adoptar ninguna decisión, el Gobierno aguarda a conocer el pronunciamiento del máximo tribunal vasco sobre el recurso relativo a la eventual responsabilidad patrimonial. No es previsible que firme el nuevo decreto antes de tner en la mano esta sentencia.

Urgell aseguró en una comparecencia en la Cámara el pasado mes de abril que su departamento va a buscar el "equilibrio" entre todos los intereses existentes, esto es, entre "la protección de la cueva y los derechos de explotación de la cantera". El viceconsejero, Antonio Rivera, afirmó ese día que este asunto resulta "un acertijo endiabladamente difícil de resolver".

Los defensores de la cueva de Praileaitz consideran insuficientes las medidas que se están adoptando para salvaguardar la riqueza que encierra el complejo de galerías y alertan de que se siguen registrando voladuras para explotar la cantera adyacente que ponen en peligro la conservación de la gruta. Las pinturas rupestres de Praileaitz tendrían entre 20.000 y 22.000 años de antigüedad. Es uno de los hallazgos arqueológicos más importantes registrados en los últimos años en Euskadi, junto a los de las cuevas de Ekain y Altxerri, declaradas, así como Santimamiñe, cuyas pinturas fueron descubiertas en 1916, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, al igual que el resto de muestras de arte paleolítico de la cornisa cantábrica.

Los colectivos que defienden Praileaitz exigen la "protección integral" de la ladera en que se sitúa el yacimiento de Deba. Estos grupos y la comunidad científica advierten de la desproporción que existe entre las medidas de salvaguarda que un decreto de 2000 establece para el Camino de Santiago a su paso por Euskadi (bien cultural con categoría de conjunto monumental), que prohíbe el uso de explosivos en la zona hasta 250 metros, y los 50 metros que fija el decreto aprobado en 2007 para preservar Praileaitz.

La diferencia entre ambas normativas muestra un retroceso sustancial en la defensa del patrimonio en Euskadi, apuntan fuentes jurídicas: en siete años se pasa de apostar por la defensa del patrimonio cultural a primar el uso industrial de una cantera.

Cronología

- 1983: Miembros del Munibe Arkeologia Taldea de Azkoitia descubren la cueva.

- 1996: La Sociedad de Ciencias Aranzadi da cuenta del hallazgo en la misma de pinturas rupestres.

- 1997: El Gobierno declara Praileaitz como zona de presunción arqueológica.

- 2001: Hormigones Zeleta obtiene la concesión para explotar la cantera Sasiola.

- 2005: Hallazgo de una colección de colgantes del Magdaleniense.

- 2006: Nuevas pinturas. Cultura adopta medidas de protección provisionales.

- 2007: El Gobierno califica la cueva como bien cultural con la categoría de monumento y fija un área de 50 metros de protección.

- 2010:El Ejecutivo estudia ampliar otros 15 metros la zona de protección especial.

Mas información acerca de esta noticia:

http://amigosdepraileaitz.wordpress.com

Fuente: El País

Texto: Mikel Ormazabal

Imagenes: Jesús Uriarte. Luistxo. Gentz del Valle.

Enviado: Juancho Arrunabeitia

Composición: Picapiedra

lunes, 17 de enero de 2011

Asaltado el Pozo Julia, en Fabero. León.

El Mineral digital de hoy se lo dedicamos al aumento de robos en el Patrimonio Minero Español, en esta ocasión han asaltado el Pozo Julia, en la localidad leonesa de Fabero, futuro Parque Temático de la Minería del Carbón.

En dos ocasiones en menos de ocho días los ladrones han entrando en las instalaciones del antiguo Pozo Julia de Fabero, donde está previsto que se ubique el Parque Temático de la Minería de la cuenca Fabero-Sil. El cobre robado y los daños producidos, a falta de la conclusión de la valoración por parte de los servicios técnicos municipales, podría ascender a más de 12.000 euros. Mañana lunes, una vez concluida la tasación que en la pasada jornada iniciaron los técnicos, el Ayuntamiento de Fabero pondrá la preceptiva denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de la localidad.

La primera vista de los ladrones tuvo lugar en la noche del viernes al sábado de la pasada semana. Los ladrones tras romper los candados y cerraduras entraron en la sala de contadores y electricidad, desmontando un trasformador de 200 Kilovatios para extraer y llevarse el cobre del mismo. Se da la circunstancia que sólo la reparación de dicho trasformador está valorada en más de seis mil quinientos euros.

Pero, una vez que los delincuentes dieron con este «filón» de cobre, no satisfechos con su botín inicial, repitieron visita a estas instalaciones mineras en la noche del jueves al viernes de esta misma semana.

Así, entraron concretamente en la sala de la máquina de extracción, desde donde se subía y bajaba el ascensor del Pozo Julia, con el fin de sacar el carbón mediante vagones así como el trasporte de personal y material.

Aprovechándose de la tranquilidad de la noche, tras levantar las chapas que cubrían los conductos de la instalación de mangueras entre los cuadros eléctricos y los motores de la máquina de extracción, ubicados en el suelo de la sala, cortaron las mangueras de hilo de cobre al ras de los armarios. Lo mismo hicieron con las mangueras de cobre en motores ubicados en la sala de extracción. Con hacha lo arrancaron de cuajo.

Ante la oleada de robos que se han registrado en los últimos meses en las antiguas instalaciones mineras ubicadas en Fabero -"catalogadas como patrimonio minero, ya que las mismas formaran parte del futuro Parque Temático de la Minería de Fabero que esta previsto construir en Fabero-" han saltado todas las alarmas. De esta forma, el Ayuntamiento faberense ha hecho un llamamiento a los vecinos del municipio con el fin de que se conciencien y denuncien la presencia de personas sospechosas en las instalaciones mineras del municipio. También esperan que colaboren con la Guardia Civil en caso de tener alguna pista.

Fuente: Diario de León

Texto: M. Felix

Imagenes: Dahuán, Carlos Campos y M. Enriquez

Enviado: A. Suarez

Composición: Picapiedra

viernes, 14 de enero de 2011

La Cova das Choias. La minería del hierro en la Ribeira Sacra. Lemos. Lugo. Galicia

La Cova das Choias, uno de los parajes más singulares de la comarca de Lemos, es una cavidad natural que fue explotada como yacimiento minero. Tanto por su espectacularidad paisajística como por su interés histórico y natural, el lugar destaca como uno de los puntos de mayor atractivo del municipio de A Pobra do Brollón.
Para visitar la cueva hay que salir de A Pobra do Brollón por la carretera que lleva a A Ferreirúa y O Incio. En el kilómetro 11, a la derecha del vial, hay un desvío señalizado hacia la aldea de Biduedo, donde existió una ferrería que se alimentó del mineral de hierro extraído de la cueva. La casa de la ferrería y su capilla están a pocos metros de la pista asfaltada que lleva al pueblo. Hay que cruzar el río Cabe por un puente de hormigón y a los pocos metros la pista se bifurca, dando acceso a las viviendas de la aldea. En este punto hay que desviarse a la de la derecha, pasando por delante de una vivienda, para a continuación enlazar -a la altura de unos castaños de gran porte- con el antiguo camino que lleva directamente hasta la entrada de la mina.
El camino está señalizado y el recorrido, de dificultad baja, es de unos setecientos metros.La cavidad tiene unos 120 metros de longitud, por unos diez de ancho y treinta de alto. En su interior, a unos setenta metros de la entrada, se abre en la pared de la derecha una galería que da acceso al nivel inferior. Aquí se abren otras cinco nuevas galerías, una de ellas con salida al exterior, de las que se extrajo mineral en torno a los siglos XVI y XVII.

El acceso a esta zona ofrece algunas dificultades debidas a un ligero desnivel del terreno en su inicio y a lo resbaladizo del suelo, razones suficientes para extremar las precauciones. El resto de la cueva apenas ofrece dificultad, Solo es preciso ir equipados con un calzado adecuado y una buena linterna.

Fuente: La Voz de Galicia
Texto: F. Albo
Imagenes: Carlos Rueda

lunes, 10 de enero de 2011

Patrimonio Histórico minero: Reconstruido el cargadero mineral de Mollari. Zarautz. Guipuzcoa

Zarautz vivió a comienzos del siglo XX una pujante actividad como cargadero de las minas de hierro de Asteasu (Andazarrate, en las faldas del Ernio). La villa que conocemos ahora, cuyo sello de identidad es el turismo, el surf o el txakolí, tuvo unos precedentes fabriles que con el paso del tiempo han quedado olvidados.
Este lapsus de memoria se ha recuperado tras la rehabilitación del almacén minero de Mollarri. La reconstrucción de las instalaciones, situadas sobre los acantilados y con unas maravillosas vistas hacia el mar abierto y Getaria, se convierten en lugar de visita obligada para paseantes y, especialmente, para todas aquellas personas interesadas en la arqueología industrial de Gipuzkoa.
Al paraje se llega por caminos perfectamente acondicionados. Estos parten desde diversos puntos, pero los dos principales recorridos nacen en el camping Zarautz (Talaimendi) y en el humedal de Iñurritza, en su zona más cercana a la desembocadura de la regata (al final de la duna que discurre paralela al golf y a la playa).
11 kilómetros
La construcción de la terminal data de 1906. El cargadero se encontraba en tierra firme, al ras del acantilado. El mineral se bajaba mediante cables hasta una grúa situada en unos pequeños islotes. Los barcos atracaban junto a estas rocas para cargar el mineral.
La mina se encontraba en Asteasu y se dedicaba a la extracción de hierro. El mineral se transportaba hasta Mollarri por medio de vagonetas que circulaban a través de un cableado aéreo soportado por torretas metálicas.
El tendido, construido por Gillermo Vahl, quien anteriormente había montado un tranvía aéreo en América, se sustentaba sobre 112 caballetes metálicos. La familia Vahl se asentó en Zarautz y sus descendientes residen en la localidad.
Las historiadoras Beatriz Herreras y Josune Zaldúa, miembros de la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial, señalan que el cableado entre Asteasu y Zarautz es similar al que se levantó entre Katabera y Udana (Legazpi). «Tenía un recorrido de once kilómetros y comprendía dos secciones: una de 10.700 metros y un desnivel de 370, con tres estaciones intermedias y una capacidad de transporte de veinte toneladas por hora, y otra de 300 metros de longitud, con capacidad de 150 toneladas por hora», explican las historiadoras.
La empresa explotadora fue la Société Anonyme del Mines Mëtalliques de Tolosa y posteriormente la Compañía Minera de Alava y Gipuzkoa.
La instalación dejó de funcionar en 1923.
Una corta vida para una obra de ingeniería de gran calado ya que, a las 112 torretas del tranvía aéreo, hay que añadir la enorme grúa, un auténtico mecano gigante, sobre los peñascos de la cala.
Aunque la instalación tenía una capacidad diaria de carga de hasta 1.000 toneladas, rara vez se aprovechaba al máximo su cabida. Los buques tendían a encallarse si rebasaban las dos ó tres toneladas . Debido a la fuerza del mar, en ocasiones tenían problemas para poder cargar el mineral en Mollari y se resguardaban en el puerto de Getaria. Llegó incluso a plantearse un proyecto para desviar el tranvía aéreo hasta Getaria, aunque nunca llego a materializarse.

Todo esto influyó en que las infraestructuras dependientes del coto minero de Asteasu nunca fueran a rentabilizarse, lo que explica su corta vida productiva. Y es que la cada vez mayor competencia industrial, el no saber responder a las necesidades de carga y la ubicación del cargadero, en mar abierto y sujeto a las adversidades climatológicas, llevaron a su cierre.
En la década de los cuarenta se desmontaron las torretas metálicas para reutilizarlas en otro lugar, probablemente en Cementos Arrona.
El cargadero se fue deteriorando con el paso de los años, quedando en un estado ruinoso durante décadas. Los accesos desaparecieron, limitándose a un escueto sendero de tierra entre helechos.
La reconstrucción de las dependencias ha dado vida a una zona privilegiada, permitiendo hacerse una idea precisa de la actividad allí desarrollada. Los edificios han sido perfectamente rehabilitados. El paso sobre las tolvas de almacenamiento se realiza mediante una pasarela de acero y madera.
Un sendero cementado conduce hasta el borde del acantilado, ofreciendo una vista privilegiada sobre las rocas que se adentran en el mar. El lugar favorece que la imaginación viaje en el tiempo y rememore a los barcos anclados junto a las afilados islotes, mientras una gran grúa asentada sobre ellas deposita el hierro en las sentinas.
Visitas guiadas
La rehabilitación ha concluido, pero todavía quedan trabajos pendientes. Entre ellos dotar de contenido al pequeño centro de interpretación habilitado junto al cargadero. También faltan por instalar los carteles que, situados en lugares estratégicos, informarán sobre el complejo fabril.
El alcalde de Zarautz, Jon Urien, se muestra satisfecho tras la recuperación de Mollarri. Confía en que en las próximas semanas se remate el proyecto.
La construcción ha sido ejecutada y financiada por el Ministerio de Medio Ambiente, con un presupuesto de 1.500.000 euros. La semana pasada se firmó un acuerdo que trasvasa la gestión al Ayuntamiento.
Urien señala que se potenciarán las visitas a Mollarri mediante excursiones guiadas.

«Esperamos iniciarlas en Semana Santa o a más tardar en verano. El Centro de Interpretación sólo se abrirá cuando se organicen estas visitas. No tiene sentido que esté permanente en servicio, dado el coste que supondría». El alcalde señala que el acondicionamiento de Mollarri permitirá alargar el paseo en el litoral zarauztarra. «El paseo hacia Getaria es muy utilizado. Ahora, hacia el otro extremo se puede llegar hasta Mollarri y completarlo con el humedal de Iñurritza».

Fuente: El Diario Vasco
Texto: Fernando segura. San Sebastián.
Imagenes: Fernando Segura, Bicisenderistas novatas, patxi Urnieta
Enviado: P. F.
Composición: Picapiedra
 
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