martes, 28 de octubre de 2008

Accidentes, lamentos y justificaciones. Cerro Muriano. Córdoba

La trágica muerte este fin de semana de un joven aficionado a los minerales en las minas de Cerro Muriano ha reabierto una vieja herida de la mineralogía española. Tras haber guardado un pequeño luto en su memoria, desde el Mineral Digital queremos afrontar las preguntas que se nos plantean acerca de este desgraciado suceso. En primer lugar, ¿contaba la empresa propietaria de estas minas con las medidas de seguridad adecuadas para impedir el acceso a sus instalaciones? En principio parece ser que si, vallas, carteles informativos, señales de prohibición, faltó una verja que clausurara la entrada y un guardia de seguridad ante ella, ante la imposibilidad de que todas las bocaminas peligrosas de nuestro país cuenten con personal de seguridad las 24 horas del día, podríamos descartar esto último, entonces como único pero, sólo nos quedaría la verja, claro que si tenemos en cuenta la valla perimetral, que se han saltado, los carteles informativos, que no han leído, y las señales prohibitorias, de las que han hecho caso omiso, ¿para qué una verja? La podrían haber apalancado y traspuesto tal y como ha sucedido anteriormente en otras instalaciones mineras. Por lo tanto y desde nuestro punto de vista la empresa no debería ser responsable ni que nadie la responsabilizara de este accidente.

En segundo lugar, ¿contaban estos jóvenes mineralogistas con los medios y la protección adecuada para una exploración de este calibre? Según Juan Baena , jefe de bomberos de la zona sólo contaban con un pequeño casco minero y unos guantes, como utensilios, maza y cincel, la galería en la que se encontraban trabajando carecía de entibaje, soportes o similares, no habían asegurado la zona antes de comenzar a picar y carecían de ayuda exterior, así como de cuerdas, puntales y otros accesorios necesarios que aseguraran un entorno de trabajo inestable y peligroso. Se trata por lo tanto de una arriesgada aventura que tomó el peor cariz posible.

En tercer lugar ¿los medios de rescate y alerta fueron suficientes para un caso como éste? Varias dotaciones de bomberos, guardia civil, policía nacional y ambulancias acudieron rápidamente a la zona en su auxilio tras la llamada desesperada del compañero ileso. ¿Qué hubiera ocurrido si este último también hubiera quedado sepultado por el derrumbe y aún con vida? Nadie en varias horas habría acudido en su rescate, se pudiera haber dado el caso de que transcurrieran varios días antes de la localización de los cuerpos ya que no se le había notificado a nadie su destino ni se había solicitado permiso ninguno. En cuarto lugar ¿qué consecuencias traerá este accidente para los mineralogistas españoles? Se cerrarán y sepultarán bocaminas abandonadas por todo el país, se extremarán las medidas de seguridad por parte de las empresas para impedir los accesos no autorizados, se rechazarán las peticiones de acceso autorizado, se perseguirán las infracciones de acceso, bajarán el número de ejemplares españoles recogidos, afectará al comercio de minerales nacionales y disminuirá el furtivismo y la extracción ilegal de minerales.
En quinto lugar ¿quedará un resquicio de esperanza para el buscador de minerales? Solamente una regulación adecuada de esta práctica permitirá el acceso de grupos o particulares autorizados al interior de las explotaciones, todo ello bajo unas estrictas normas de seguridad, la falta de una licencia similar a las que utilizan los cazadores, pescadores, alpinistas etc.. situará a los buscadores al margen de la ley, este tipo de licencias sólo permitirían extraer una determinada cantidad de mineral y durante unas épocas definidas, con lo cual se acabaría con el lucro comercial que tanto daño produce a esta afición, mientras ésta no se regule, seguiremos lamentando accidentes más o menos graves y las consecuencias negativas del furtivismo mineralógico. Es lamentable que para poner un tema como éste sobre la mesa tengamos que esperar a que suceda una tragedia, hoy por hoy, irreparable, nada de lo que hagamos en el futuro nos devolverá esta joven vida, luchemos denodadamente dejando a un lado los egoísmos e intereses personales porque algo así no vuelva a suceder en nuestro país, no nos lamentemos por las medidas que a partir de ahora nos perjudiquen, ni busquemos extraños culpables, somos todos y cada uno de nosotros los únicos responsables de que este joven aficionado haya encontrado tan pronto el fin de su vida, desde las instituciones y museos, grupos y asociaciones, las escuelas de minas y geología, los feriantes y comerciantes, pasando por los coleccionistas, los medios de difusión y hasta el más inocente aficionado, todos somos culpables de que suceda algo así, absolutamente todos. En nuestras manos está el solucionarlo, espero que los abundantes intereses espurios no obstaculicen nunca más la regulación adecuada de esta afición. Sería muy triste tener que relatar otro suceso venidero como éste. Despierten y actúen o yo mismo les escribiré a fuego en la frente la palabra: CULPABLE.
Fotografías: Jose A.Diaz, Phil Blackburn y Rick Bowmer.
Texto: Picapiedra

4 comentarios:

Mmarte dijo...

Tenía pensado escribir una reflexión sobre este asunto en mi blog, pero parece tan bueno lo que cuenta aquí picapiedra que lo único que me resta es hacer un par de cometarios.

Si nos paramos a pensar un poco encontraremos decenas de artículos en nuestra vida diaria que disfrutamos por la desgracia de muchos inocentes. Unos ejemplos: Los diamantes de sangre, El petróleo de África, y seguro que se os ocurren muchos otros.

Los coleccionistas de minerales tenemos piezas que sin saberlo han podido costar sustos, accidentes e incluso muertes. Son un artículo más de esta sociedad de consumo que muchas veces se cobra algo más que unas pocas monedas.

Nadie va a poder evitar los accidentes, pero sí se pueden intentar prevenir. En mi opinión, por la naturaleza humana no se pueden eliminar las injusticias, pero sí se puede luchar contra ellas.

Como bien nos señala picapiedra, con una legislación bien consensuada entre las partes interesadas puede que todo esto se hubiera quedado en un susto.

El mal ha ocurrido y es irreversible, ahora sólo resta reflexionar y preguntarse, ¿por qué no existe una regulación?, ¿tan minoritaria es nuestra afición?

NitAna2000 dijo...

Hola Pablo, Mmarte...
Cuando dices:
"En segundo lugar, ¿contaban estos jóvenes mineralogistas con los medios y la protección adecuada para una exploración de este calibre?"
No sólo eso:
¿Y los conocimientos?... ¿Tenemos conocimientos para salir a picar? ¿De lo que vamos a hacer y como lo vamos a hacer?... En qué lugar picar, como picar, donde no hacerlo... y el por qué de hacerlo o no hacerlo en algún lugar... etc.
No entrar jamás a una mina abandonada...
En fin, veo que hay foros donde la ley brilla por su ausencia, en la que casi se chulea o se vacila del conocer y haber estado en esa mina... Es un mundo de inconsciencia... "parte de culpa" se la hecho a estos foros donde prácticamente se presume de saltarse vayas y no pasa nada, insisto en que hay personas que se sienten como "idiotas" si no se saltan la vaya y las prohibiciones para tener lo mismo que tú...
Que Dios "entibe" cada uno de los metros en los que estos inconscientes se adentren...

¿por qué no existe una regulación?
Muy buena pregunta, en la que muy pocos quieren mojarse ahora y al final cuando se haga saldrán a quejarse por que nos veamos perjudicados todos menos los que las promuevan... que seguramente será por parte de algún veterinario o azafato de congresos que nada tenga que ver con el mundo mineralógico...
La recolección de minerales en otros paises como África es cuestión de supervivencia y por desgracia para estos pobres inocentes las legislaciones de seguridad minera no son tan estrictas como aquí (de por sí insuficientes), y los accidentes ocurren con mayor frecuencia... y a chavales de menor edad, que han de introducirse en pequeños hoyos excavados con picos y palas por ellos mismos... Y no pueden hacer otra cosa...
Un saludo a todos... y no molestarse que sólo lo digo para reflexionar, que no soy yo el que cambie el mundo por muy "Angelical" que sea...
Juan de L.

Guzmán dijo...

Creo que está muy claro. No he ido a ninguna bocamina, ¿haría yo algún caso a las medidas de seguridad? Al menos a partir de ahora si...
Un saludo a todos y mi pésame.

Picapiedra dijo...

Buenas tardes, gracias a todos por vuestra participación e interés.A la pregunta de Mmarte: ¿porqué no existe una regulación? Desde mi punto de vista, esta no existe porque no hay unión entre los mineralogistas, el porqué de esta desunión tiene que ver con los ya comentados defectos de egoísmo e intereses espurios, es decir, hay muchas personas que sólo se dedican a reventar yacimientos para su lucro personal, hay también personas que estan desencantadas con este tipo de comportamientos, hay más personas que prefieren aprovecharse de los conocimientos ajenos y apuntarselos como propios y un largo etc de intereses personales que son nefastos para poder unirlos todos. A la segunda pregunta que planteas: ¿tan minoritaria es nuestra afición? Realmente no lo es, sólo con echar un vistazo a las estadisticas de ferias,asociaciones,grupos, foros, paginas webs y blogs, comprobaremos que en la actualidad podriamos estar hablando de unas 5.000 personas en todo el país interesadas en la mineralogía, por no sumar las que una vez regulado este sector se añadirían al proyecto. Conozco federaciones que trabajan con 1.000 afiliados nada más. A la pregunta de Juan ¿tenemos conocimientos para salir a picar? Disponemos de la información necesaria para adquirir estos conocimientos, otra cosa es que nos molestemos en aplicarla en nuestro dia a dia de picapedreros, coozco personas que llevan gafas de seguridad en la mochila y sin embargo hace meses que no la sacan de allí, el dia que una esquirla les salte un ojo lamentaran no haberselas puesto. Sobre el comentario de Juan acerca de los insconscientes que pululan por los foros jactandose de su propia estupidez, tienes toda la razón amigo, aún más si cabe cuando todos sabemos que se trata de verdaderos neofitos en estas artes, sin formación ninguna, que se creen o algún espabilado les hace creer que son mineralogistas y que a la hora de la verdad son los que menos respetan y más entorpecen a los demás. Y ya por ultimo y creo que lo más importante de todo lo que se está comentando, la reflexión de un joven como Guzmán, inexperto pero con toda su ilusión, su reflexión sobre lo que el haría en estos momentos acerca de las recomendaciones de seguridad, ciertamente acertada y un brillo de esperanza en el futuro.
Gracias a todos por estar ahí.

 
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