
"Algunas historias están grabadas en piedra y son imperecederas. La de los mineros en Vizcaya durante los siglos XIX y XX se forjó además en hierro y sangre. Ahora este pasado reciente también ha sido filmado sobre celuloide con el documental 'Crónicas desde La Arboleda', estrenada hace unos días en Portugalete. Al acto acudieron sus protagonistas y realizadores, que por primera vez pudieron presenciar los 80 minutos de testimonios, fotografías históricas y planos aéreos que le dan forma. Son recuerdo del sacrificio de aquellos trabajadores de la Margen Izquierda y la Zona Minera.

Lo sabe muy bien Carmelo Uriarte, presidente de la Fundación Museo de la Minería del País Vasco y principal hilo conductor del documental. «Cada uno teníamos que cargar 15 toneladas diarias y no parabas hasta que lo hacías», recuerda. Reconoce que cuando comenzó a formar parte de ese mundo lo peor ya había pasado. Aún así, la suya es una vida dedicada al hierro. «A mí los dientes me salieron y se me cayeron en la mina», afirma.
Entre los peligros que acechaban bajo tierra estaba la falta de salud. «Enfermedades teníamos muchas: pulmonías, neumonías, tuberculosis...», enumera Uriarte. La muerte, sin embargo, también campaba fuera. «A mí me tocó trabajar en los años 40 y tantos y 50, pero era denigrante. Metían barrenos, caían las piedras. El capataz te decía: 'Venga, a cargar', había muchos desprendimientos...», cita desde el museo minero de Abanto.
Mineros de 9 años
Aquellas condiciones laborales se tradujeron en datos que ahora ponen los pelos de punta. Carmelo los tiene asumidos y los explica con frialdad dentro y fuera de la pantalla. «1899 fue el año de mayor producción en Gallarta», advierte sobre un gráfico. Él ha investigado en los libros de los jueces de paz y añade un dato que no aparece en las cuentas de los empresarios. «Entonces la esperanza de vida aquí era de 18 años», denuncia. Y era posible porque a los 11 y 12 años muchos niños iniciaban su trabajo en la mina. «El caso más extremo que hemos comprobado fue el de un chico de nueve», advierte.

Pero el documental también aporta otras experiencias, como la de una de las pocas lavanderas de mineral que aún viven, Teresa Ciruelo, y algunos expertos historiadores. Entre ellos está José Luis de la Granja que, además de analizar las condiciones de los mineros, ha estudiado las repercusiones que las explotaciones tuvieron en los movimientos sociales de una época en la que se produjeron «cambios radicales». Así fue posible el «pluralismo político» del pueblo vasco.
La Granja revela en la cinta cómo la llegada de trabajadores de fuera de Vizcaya provocó, por un lado, movimientos nacionalistas llamados antimaquetos, con Sabino Arana, y como también dio origen a los primeros sentimientos socialistas en la zona personificados en la figura de Facundo Perezagua. Fue entonces también cuando la burguesía alcanzó mayores cotas de poder. «Se trata de un marco histórico básico para entender esta época», defiende el experto."
Fuente: El Correo
Texto :Sergio Llamas
Imagenes: "Crónicas de La Arboleda"
Enviado: Txema Lasarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario