martes, 24 de abril de 2012

Editorial: “Certezas sobre Riotinto” por Pablo Cantero Castillo.


Imagen superior: Junta directiva de la Fundación Atlantic Copper

El Mineral Digital de ayer, 23 de Abril del 2012, fue una entrada publicando las reflexiones de D, Rafael Salgueiro sobre el proyecto de reapertura de las minas de Riotinto, dichas reflexiones de este profesor universitario, entre otros títulos, las publicamos enteras, sin que las faltara una sola coma, el objetivo era que nuestros lectores pudieran  informarse por una fuente externa y supuestamente imparcial de cómo se está desarrollando esta pretendida reapertura minera.

Como editor de este blog, me permití introducir una frase fuera de dichas reflexiones, concretamente en el párrafo inicial, en la biografía de D. Rafael, dicha frase es la última que figura en su currículo, y es esta: “También forma parte de la Fundación Atlantic Copper”. En el currículo oficial del señor Salgueiro, no figuraba ser miembro de esta fundación, debería actualizarlo, así los lectores de sus opiniones en los diarios andaluces podrían juzgar el porqué de muchas de sus afirmaciones. Esta frase añadida en dicho párrafo ha sido mi pequeña introducción a este editorial de hoy,  no deberíamos juzgar o criticar, sin poseer toda la información sobre una persona y sobre sus prioridades.

Para aquellos que no sepan lo que es la Fundación Atlantic Copper, pasaremos a explicárselo, se trata de una entidad sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es la puesta en marcha de acciones de responsabilidad social corporativa, encaminadas a estrechar lazos con la sociedad de Huelva. Entre sus fines principales encontramos:
1. El desarrollo humano, económico, social y cultural de la provincia de Huelva, a través de la formación y la capacitación intelectual y profesional de jóvenes con un entorno económico y/o social adverso.
2. La investigación y difusión medioambiental, así como de las medidas encaminadas a la regeneración del espacio físico
3. La investigación y difusión del comercio internacional de materias primas básicas, especialmente de minerales, y su influjo en la actividad económica.
4. La colaboración en la conservación y difusión del patrimonio histórico-artístico-cultural de la provincia de Huelva.

Resulta especialmente reseñable el punto número tres, es el punto de inflexión de la política de responsabilidad social corporativa de la empresa Atlantic Copper S: L. la cual lleva instalada en Huelva desde el siglo XIX, esta empresa, cuyo origen se remonta a los banqueros y empresarios británicos que crearon la Río Tinto Company Limited, pertenece desde 1993 al holding estadounidense radicado en Arizona: Freeport McMoran Copper & Gold. Es decir, que este holding norteamericano es el propietario de Atlantic Copper, y por ende, el mandamás de la Fundación con el mismo nombre. Por lo tanto las becas universitarias que concede dicha fundación, así como las subvenciones y ayudas a la investigación etc…no son más que una cortina de humo que oculta sus verdaderas intenciones, allanar caminos y no contar con ningún tipo de oposición vecinal o medioambiental a sus proyectos mineros, en pocas palabras, un soborno social.

Ahora que ya nos vamos situando, veamos cual es la política de responsabilidad social que emplea Freeport McMoran Copper &Gold en otros países. Reseñemos primero que esta empresa minera ha sido finalista este año 2012 de los prestigiosos “Eye Public Awards” que conceden las organizaciones EvB y Greenpeace a nivel mundial, estos premios se conceden a aquellas empresas que han destacado durante el año anterior por su total falta de escrúpulos comerciales, su desprecio por los Derechos Humanos y por su daño al Medioambiente. Freeport McMoran no ha logrado el galardón final, aunque ha luchado arduamente por llevárselo, para ello ha utilizado su mejor recurso, la mina de oro de Grasberg, en Papúa Occidental,  Indonesia. Esta explotación ha generado una gran controversia debido a sus métodos de eliminación de deshechos, al impacto en el ecosistema, a su falta de transparencia, y a sus conflictos con las comunidades que la rodean. La mina genera 700.000 toneladas de residuos diarios, lo cual representa el mayor volumen de residuos producidos por una sola actividad industrial en el mundo. Para proteger sus intereses en la zona, Freeport McMoran no ha ofrecido becas, ni ayudas a la investigación, sino que ha donado 79 millones de dólares a la policía y al ejército, ambos con un amplio historial de violación de los Derechos Humanos en su país. A día de hoy son casi 200 las personas que han muerto en la zona minera, incluyendo a trabajadores de la mina Grasberg, quienes se pusieron en huelga alegando que eran los trabajadores de Freeport McMoran peor pagados del mundo, diez personas murieron asesinadas por exigir sus derechos laborales. Mientras tanto, la empresa ha destruido el estuario del río donde vierte sus residuos, contaminando toda vida acuática y terrestre.


Estamos pues ante un gigante de la minería, quien no duda en donar millones para armas en el Tercer Mundo o unos cientos de miles para becas en la Europa civilizada, todo con tal de obtener su objetivo principal, la eliminación radical de toda traba a sus explotaciones y proyectos. Por lo tanto, si analizamos en profundidad el articulo de D. Rafael Salgueiro, en el cual defiende y anima a la puesta en marcha del proyecto de Riotinto, encontramos que dicho proyecto y su EIA (Estudio de Informe Ambiental) nacen corrompidos y contaminados en su origen por los fondos que la Fundación Atlantic Copper recibe de Freeport McMoran.
El señor Salgueiro, con todas sus titulaciones y membresías, no es más que un títere manejado desde un rancho de Arizona, y sus palabras, son la voz de su amo.

Texto: Pablo Cantero Castillo
Imagenes: Earthworks, EvB y Greenpeace, Freeport McMoran, Europa Press

 
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