miércoles, 4 de abril de 2012

Proyecto Arquetu. La fractura hidraúlica en Cantabria.

Desde el Mineral Digital seguimos hace unos meses la publicación del proyecto Arquetu en nuestra región. Este proyecto no es otra cosa que un permiso de investigación de hidrocarburos concedido a la empresa Trofagas Hidrocarburos, filial del grupo estadounidense BNK Petroleum.
A esta empresa se le concedió un permiso de seis años sobre una superficie de 24.876 hectareas, la cual engloba a los municipios de San Vicente de la Barquera, Valdáliga, Rionansa, Tudanca, Udías, Cabezón de la Sal, Ruente, Cabuerniga y Los Tojos. Es decir las cuencas de los ríos Saja y Nansa, o lo que es lo mismo, los parajes naturales más bellos de la región, incluida la Reserva Natural del Saja. Los trabajos consistirán en la apertura de pozos, su estimulación mediante fractura hidraúlica y los correspondientes test de producción.
Es un método relativamente nuevo utilizado principalmente para la extracción de gas natural, aunque también se pueden extraer cantidades menores de petróleo, de yacimientos hasta hace bien poco inalcanzables. Estos materiales se encuentran en pizarras o esquistos bituminosos en forma de minúsculas bolsas o burbujas.

La fracturación hidráulica, resumidamente, consiste en la realizar una perforación vertical hasta alcanzar los estratos objetivo. Una vez en ese punto se continúa en horizontal (pudiendo llegar a distancias de 3 kilómetros). A continuación se inyecta a alta presión una mezla de agua, arena y un cóctel formado por más de 600 productos químicos (la composición de estos productos es secreta y protegida por una patente, pero gracias a análisis de las aguas resultantes, se ha podido saber que son altamente contaminantes y dañinos). Esta mezcla a alta presión al llegar a la capa de roca objetivo la fractura de tal modo que las burbujas de gas se liberan y pueden se extraídas.

En teoría el gas y el agua contaminada con los cerca de 600 productos químicos utilizados en el cóctel, saldría por la conducción a la superficie dónde sería separado y distribuido. Pero lo cierto es que al fracturar la roca, el agua con los contaminantes y el gas se va metiendo por las fracturas llegando a otras capas del subsuelo contaminando de este modo los acuíferos.

Un acuífero contaminado con este agua se vuelve inutilizable, lo mismo que todos los ríos y arroyos que de él se nutran. En los EEUU, el primer país en utilizar ampliamente este método, hay varios casos de envenenamiento de las aguas subterráneas con los consiguientes problemas para el medio y las personas. Existe un documental, gasland, que trata sobre la cuestión.

Por otro lado, un informe del pasado Abril de la universidad de Cornell (Ithaca, EEUU), denunciaba que la explotación del “gas de esquisto puede emitir incluso más gases de efecto invernadero que la del carbón, Resulta que las técnicas utilizadas en la fragmentación hidráulica emiten grandes cantidades de metano, un gas mucho más contaminante que el CO2. Aunque el gas convencional sea menos sucio que el carbón, el “gas de esquisto” es bastante peor.

Además este método ocasiona un aumento de los terremotos en la zona. En Arkansas (EEUU), uno de los estados con mayor número de perforaciones, los seísmos han pasado de 15 por año a principios del siglo XX a más de 600 en 2010. En el Reino Unido, una compañía minera tuvo que paralizar la extracción debido a los terremotos sentidos en la zona.

El negocio de la fracturación hidráulica, y las expectativas, son muy grandes. Algunos países tienen grandes esperanzas en este método que promete multiplicar las reservas de gas natural. A muchos de ellos la información que contiene les suena, como mínimo, a reducción de la factura y dependencia energética. En la Unión Europea, ya han empezado las primeras pruebas del fracking en Reino Unido y Polonia.

Sin embargo, la sociedad se ha movilizado para tratar de parar estas prácticas. En algunas ciudades de Estados Unidos,como Buffalo city (Nueva York) o Pittsburg (Pennsylvania) ya han prohibido la fracturación hidráulica en sus territorios. En Francia, el senado aprobó recientemente la prohibición del “fracking” para la extracción de gas natural. Y el estado de Nueva York ha aprobado una moratoria.

La situación de las licencias en Cantabria.

En Cantabria, prácticamente al igual que en el resto del estado, se vienen registrando movimientos con el tema de las licencias desde el año 2008. Todo ello al calor de los llamados “gases no convencionales”, “gas de esquisto”. A día de hoy hay cuatro compañías involucradas en estas actividades en Cantabria; Repsol, Trofagas hidrocarburos, la sociedad de hidrocarburos de Euskadi y Oil & Gas Capital. A está última le han adjudicado las licencias de investigación de “Bezana” y “Bigüenzo” y ha solicitado la de “los Basucos”. Trofagás obtuvo la de “Arquetu”, Repsol la de “Luena” y sociedad de hidrocarburos de Euskadi “Usapal”.

En el único de los permisos otorgados en que se habla explícitamente de fracturación y test de producción es el denominado “Arquetu”. Aunque es de suponer que este repentino interés de todas estas compañias tiene un fundamento común. Más aún si tenemos en cuenta que todas ellas están involucradas de una manera u otra con actividades relativas a los gases de esquisto. Así nos encontramos que la compañía Oil & Gas está buscando en Gandía este gas. Y los intereses de Repsol en dicho gas son de sobra conocidos (Primer pozo de gas esquisto en Neuquén

Un video de como funciona y los daños que produce: http://www.youtube.com/watch?v=J9sGdd4UZIc

Más información sobre la fractura hidraúlica: http://fracturahidraulicano.wordpress.com/

Fuente,texto e imágenes: Fractura Hidraulica No.

Enviado: Rubén Gonzalez. Saro, Cantabria.

Composición: Picapiedra

 
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