viernes, 25 de mayo de 2012

Andalucía: "El gruyère energético".

"No hay más que mirar las hemerotecas de los años 70 durante la crisis del petróleo. Las páginas de los periódicos estaban llenas de noticias de empresas americanas que buscaban posibles yacimientos. Ahora sucede lo mismo". Juan Luis Soto, catedrático de Geología Dinámica de la Universidad de Granada y uno de los mayores expertos en el subsuelo andaluz, es escéptico sobre esta fiebre del hidrocarburo que se vive en Andalucía. Un total de ocho compañías gasísticas y petroleras trabajan en suelo andaluz buscando en las grietas de las rocas un material que dispare sus cotizaciones. Porque es de lo que se está hablando, de expectativas. Las expectativas son dinero. "Propiamente, en el caso de que todo funcionara a buen ritmo en cualquiera de estos proyectos, es decir, que se realizara la investigación, analizar la información, una nueva campaña de captación de datos, más permisos administrativos, etcétera etcétera... Estamos hablando de lustros para empezar a producir", vaticina Soto.

El World Energy Outlook 2009 ofreció un dato demoledor. Las reservas probadas de gas en el mundo, de las cuales un 56% están situadas en tres países, Rusia, Iraq y Qatar, garantizan una producción sólo para 60 años. Hallar un gran yacimiento de gas, por tanto, supondría beneficios estratosféricos.

El revuelo originado por el permiso de investigación de una compañía española de reciente creación, Gas & Oil Capital, sobre 67.000 hectáreas de 14 municipios de Jaén, Sevilla y Huelva ha sorprendido a la propia Junta de Andalucía. Fuentes de la dirección de Industria, Energía y Minas de la Junta afirman que "es muy pronto para hablar de puestos de trabajo. Estamos hablando de proyectos a muy largo plazo. El Consejo de Gobierno lo único que hace es analizar una documentación que le llega, observar que todo está en regla y otorgar el permiso, pero de ahí a la extracción va un largo trecho".

Pero es que Gas & Oil, una sociedad creada en 2009 con algunos ex directivos de Repsol, como Fulgencio Jiménez, que ha sido director de exploraciones de la multinacional española, sí que habla de puestos de trabajo y ha levantado grandes expectativas en los pueblos que entran dentro del perímetro de exploración. En sus notas de prensa se habla de "una comercialización interna para suplir la dependencia energética del exterior". Diez millones de inversión en una primera fase que arrancaría este verano. "Podríamos estar ante el yacimiento más grande de España", declaró su portavoz, Agustín Domínguez, en un despliegue de información promocional que hace un mes logró un notable eco en los medios de comunicación. Pese a las insistentes llamadas telefónicas de este medio al piso de Madrid donde se encuentra la sede de Gas & Oilpara que pormenorizaran previsiones tan optimistas que los geólogos consideran aventuradas, lo único que se obtuvo fueron largas: "El portavoz está de viaje, ya le devolverá la llamada".

Equo Jaén, en cuya provincia se desarrollaría buena parte del trabajo y de la que se dijo que "se cambiaría su modelo productivo", expresó públicamente algunas de sus dudas sobre este anuncio de inversiones y pidió que no se crearan expectativas tan vagas. Oil & Gas tampoco contestó al escepticismo de Equo.

Según los datos aportados por esta empresa, los trabajos de búsqueda de gas o petróleo (casi todos los medios titularon con petróleo, algo que los geólogos consideran improbable) supondrían en las posteriores fases una inversión de 300 millones de euros y 500 empleos entre directos e indirectos. En estas informaciones genéricas se anunciaba que en las próximas fechas se pondrían en contacto con los municipios bajo cuyo suelo se realizarían las investigaciones. Este medio preguntó en algunos de ellos, como Bollullos de Mitación en Sevilla o en Peal de Becerro en Jaén, donde no se tenía conocimiento directo de nada de esto.

Esto no quiere decir que no haya gas en el subsuelo de una región tan necesitada de energía, una región que importa el 99% del gas que consume. El 1% corresponde a la explotación que Repsol tiene en marcha frente a las costas de Huelva y que lleva el nombre de Poseidón. Después de dos años sin realizar extracciones, volvió a funcionar en 2010, suponiendo una infinitesimal parte del negocio de Repsol.

No son las únicas firmas que intuyen que hay negocio bajo el suelo andaluz. Ahora mismo hay ocho empresas que cuentan con permisos en vigor para realizar investigaciones. Pero es sólo eso. Juan Ignacio Soto, el catedrático de Geología de la Universidad de Granada, da por sentado que "nunca se puede garantizar que va a haber un hallazgo, pero es normal que se explore el potencial de una región". En el caso de Oil & Gas, Soto presupone que están buscando gas de roca, por ser formaciones arcillosas y "en sus microporos no sería extraño que pudiera existir gas". Para ello, los nuevos buscadores de tesoros se basan en estudios antiguos del subsuelo realizados durante los años 60 y 70 que están recogidos en los mapas del Instituto Geológico Minero. Es decir, no se parte de cero, pero aún así, es "lento y costoso".

Los datos no mediatizados, los que comparten las universidades, apuntan a que, en cifras de 2008, España era capaz de extraer 28.000 barriles de petróleo, cuando sus necesidades son de 410.000. En gas es peor. Somos capaces de extraer un billón de pies cúbicos, casi todos de Poseidón, cuando necesitamos 1.400 billones. "No es que seamos deficitarios -explica Soto-, es que somos totalmente dependientes, por lo que nos interesa saber qué es lo que hay en nuestro subsuelo o cuáles son nuestras potencialidades". De momento, nuestros proveedores siguen siendo Argelia y Noruega en el gaseoso y Egipto en el licuado. A corto plazo, esto no va acambiar.

El personal consultado de la dirección de Energía de la Junta admite que el hallazgo de un yacimiento de cierto nivel sería de una enorme importancia económica para la región, pero al tiempo son cautos. "Se habla, se opina, se crean debates cuando todo esto es a medio o largo plazo". El caso del permiso Chinook, en el mar de Alborán, frente al litoral de la Costa del Sol, entre Nerja y Torrox, ha hecho correr ríos de tinta. En este caso es una compañía canadiense CNWL Oil, que no consigue sacar adelante los permisos medioambientales. Los temores del potente sector turístico, que teme verse con una plataforma petrolífera frente a las playas, está ralentizando la prospección de un filón avalado por anteriores estudios realizados en 1987. ¿Hay mucho, hay poco? Los científicos insisten: "Se ha avanzado enormemente en los métodos para pronosticar la presencia de energía en el subsuelo usando simuladores informáticos. Pero, al final, hasta que no trabajas el terreno no hay nada seguro en cuanto a la rentabilidad. Puedes acertar o no", explica Soto, que ha defendido que los trabajos de Chinook, que proponen un sistema air gun de aire comprimido de prospección sísmica no tienen impacto en la fauna de la zona.

En la provincia de Cádiz mantienen su permiso de investigación los texanos de Schuepbach Energy, que generó grandes expectativas en 2010 sobre un territorio de 82.000 hectáreas entre La Janda y el Campo de Gibraltar. La firma de Dallas accedió a los archivos del Ministerio de Industria para comprobar que en los años 70 la compañía nacional Valdebro había realizado prospecciones en Tarifa, de las cuales dos habían resultado negativas y otras dos positivas. es decir, había gas, pero ¿cuánto? ¿Era rentable? Tiene seis años para investigar, pero de momento nada se ha encontrado. "Gas hay seguro", dijo en su día el diputado Salvador de la Encina, "pero hay que determinar si tiene calidad, cantidad y condiciones oportunas". Lo saben las compañías. En el subsuelo de Andalucía hay gas, otra cosa es que merezca la pena extraerlo.

Fuente: Diario de Sevilla

Texto: Pedro Ingelmo

Imagenes: Acita, Kaos en la red, Euroempresas y Javier Gracía Brava

Enviado: María Luz Inestrillas. Sevilla

Composición: Picapiedra

 
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