sábado, 31 de diciembre de 2011

Editorial: El sembrador.

Termina este 2011, un año que ha supuesto un punto de inflexión en la andadura del Mineral Digital, un año que comenzó con el firme propósito editorial de mantener y prolongar una línea de actuación similar a la de años anteriores, en pro de una manera diferente de entender una afición. Durante este año hemos procurado en lo posible apartarnos de las supuestas líneas oficiales, fueran estas científicas, comerciales, o interesadas, adentrándonos en la afición pura, sin artificios ni manipulaciones. Para ello hemos empleado como armas la ilusión y la pasión, ambas nos han permitido acceder a campos del conocimiento que hasta ahora no habíamos visitado, o que simplemente habíamos vislumbrado, a través de las rendijas que apenas dejaban entrever la amplitud de dichos campos.

Durante este periplo hemos cometido errores, perdido amigos que tomaron diferentes caminos, pero también hemos acertado en otras ocasiones, y adquirido e integrado nuevas amistades que han aportado mucho más interés al viaje, y con quienes compartimos los pasos a seguir. La vida se compone de pérdidas y encuentros, es inevitable, solo podemos que disfrutar de las compañías mientras permanecen a nuestro lado, en esos fútiles instantes que compartimos, unos más duraderos que otros, los más, inalterables.

Caminando por esta senda hemos contemplado el devenir de la mineralogía “orientada al ejemplar”, como se ha dado en llamar a nuestra afición, hemos visitado las ruinas de lo que en otro tiempo fueron las ferias comerciales del mineral, templos agónicos del dinero fácil, sombras de un pasado que desaparece, engullido por las baratijas y el peso de su propia falsedad. Templos vacíos y sin contenido, aburridos, poblados de más de lo mismo, y de los mismos de siempre, cansinos y enfermos.

En la misma senda hemos visitado los nuevos silos, donde la semilla espera paciente ser sembrada en otros campos más fértiles, donde la generosidad y la solidaridad son el agua y el abono que las harán crecer y desarrollarse, ajenas a las plagas del egoísmo y la ruindad, inmunes a un pasado que solo han de recordar, para no cometer los mismos errores que otros cometieron antes. No será una senda fácil de caminar, siempre habrá rapaces y córvidos que amenacen la semilla recién sembrada, la joven plántula, fresca y vigorosa, el fruto del trabajo compartido. Mas la mano férrea del sembrador seguirá alzándose una y otra vez, imperturbable, inasequible al desaliento, convencido de que por cada semilla robada, germinaran diez, cien, mil.

Nuevos descubrimientos nos esperan, nuevas metas, nuevos objetivos renovados, nuevas esperanzas. Momentos compartidos alrededor de una geoda, en una galería, en una escombrera, con aquellos que saben apreciar el placer de la salida, el descanso del bocadillo, el largo viaje. Con aquellos sembradores que nos completan, nos enseñan y nos sustituyen, con personas, no personajes, con seres humanos, no dioses.

Afrontamos el nuevo año cargados de renovadas energías, mirando atrás sin ira, absortos en la nueva siembra y los nuevos campos, ávidos de nuevos conocimientos y nuevas formas de transmitirlos, presintiendo ese futuro que no nos pertenece, pero del que queremos formar parte, siendo la primera de muchas piedras que vendrán después, las cuales conformarán un nuevo silo, un nuevo hogar.

Gracias, a todos, los que habéis caminado hasta aquí, y los que no, los unos porque sin vosotros hubiera sido mucho más duro el camino, los otros porque sin vuestros ejemplos nunca hubiéramos sabido cual era el camino equivocado, el que no debíamos tomar. Ahora somos muchos sembradores, y aún queda mucho campo que cultivar. Sigamos trabajando juntos, y cuando llegue la cosecha, sus frutos nos volverán a compensar.

Texto: Pablo Cantero Castillo. Picapiedra

Imagenes: Alaneno, St Magdalene, Crushsociety.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Libro: "Los orígenes del siglo minero en Murcia"

En el Mineral Digital vamos terminando el año con una nueva actualización bibliográfica, hoy le ha tocado el turno a este ejemplar que nos ha llegado (Gracias Ginés) de Murcia.
Se trata de una obra de 200 paginas, editada en el año 2004 por la Real Academia Alfonso X el Sabio y el Ayuntamiento de Mazarrón, cuyo autor es Mariano C. Guillén Riquelme. Este volumen de historia minera cuenta con un capitulo fotográfico completo de 50 ilustraciones a toda pagina, en blanco y negro, las cuales relatan lo que era el día a día de la cuenca minera murciana. Imágenes de autores de la época como eran Wuadras, Gaultier, Zamora, Rodrigo, Acosta, Martinez y autores desconocidos.

El libro divide su índice de la siguiente manera:
-Introducción
-Precedentes históricos
-La minería murciana en el primer tercio del siglo XIX
-1840 un año simbólico en el provenir de la revolución industrial
-Exaltación de las compañías por acciones
-La minería murciana en la decada posterios a 1840
-Fundiciones
-Escoriales, terreros y carbonatos de plomo
-1848/1850 el renacer del distrito
-Conclusiones
-Catalogo
-Apendices
-Bibliografía

Un excelente recorrido por la historia minera de Murcia que nos va descubriendo paso a paso todo este enclave minero, desde los usos y costumbres de la epoca hasta el catalogo minero más extenso de la región. Un imperdible para quien guste de este tipo de publicaciones. Totalmente recomendable.

Texto e imagenes: Picapiedra
Todas las imágenes se han reproducido en pro de la mejor difusión y conocimiento de esta obra.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Inocentes fluoritas.


Abrimos hoy el Mineral Digital, para destapar lo que ha sido nuestra inocentada de ayer, 28 de diciembre, día de los inocentes. Una entrada que por ser poco habitual en nuestro blog, se denunciaba por si misma, nadie debería haber creído que un servidor le iba a poner en bandeja a los vendemadres habituales un hallazgo como éste, pero sin embargo, ha colado, mucha parte de culpa de que haya colado la tiene el que nunca antes haya gastado una broma similar, el carácter norteño no es muy dado a este tipo de rechuflas y jolgorios, y los visos de verosimilitud que llevaba la entrada.

La pieza mostrada ayer, es una fluorita, si, pero un clásico europeo de mi colección, se trata de una fluorita de la mina Hermine, en Wolsendorf, Alemania.
Ya quisieramos los mineralogistas de Cantabria (y de otras regiones) que aquí aparecieran fluoritas similares, ya que es un mineral de los más apreciados por los coleccionistas, y me aproveché de ello vilmente, para gastaros, queridos lectores, esta inocente inocentada.

Que tengais unas muy felices fiestas.

Texto: Picapiedra
Imagen: Ediesfera

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Fluoritas de la Verde. Camargo. Cantabria

El Mineral Digital de hoy lo dedicamos al reciente hallazgo de la primera referencia de este halogenuro en Cantabria, el cual es muy habitual en nuestra vecina Asturias, de donde proceden los mejores ejemplares a nivel mundial, pero que sin embargo no se había referenciado aún en Cantabria.
Su localización ha sido posible en la cantera La Verde, de la localidad de Camargo, anexa a la cantera Verdenueva, de donde tan buenos ejemplares de Calcita se han extraído. Con motivo de la reciente visita de un grupo de mineralogistas españoles y los trabajos de extracción que se realizaron a lo largo de toda una jornada, en busca de calcitas.
En una zona poco explotada, con altos contenidos en materiales ferruginosos, y donde prepondera la dolomía, se abrió una fisura estrecha de donde se extrajo este ejemplar de fluoritas amarillentas salpicadas de óxidos de hierro. La cual no es sin duda de gran calidad, sin embargo su valor radica en su extremada rareza en esta región del norte.

Con un tamaño de 17 x 17 cm, y con cubos de hasta 1 cm, se convierte así en el único ejemplar de fluorita cántabra encontrado hasta la fecha, una pieza que ha pasado a engrosar mi colección personal, ya que fui el afortunado que la extrajo.
Esperemos que en el futuro se puedan extraer algunas más, y de mejor calidad cristalografica que esta.


Texto e imagenes: Picapiedra

 
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