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jueves, 27 de mayo de 2010

Nuevo Libro: "La minería en Castro Urdiales. El complejo minero Dícido-Setares". Cantabria

En nuestra edición de hoy del Mineral Digital reflejamos la presentación que tuvo lugar el 25 de Mayo, de un nuevo libro sobre minería cántabra, una excelente publicación patrocinada por el ayunatmiento de Castro Urdiales.

Más de cien personas llenaron el salón de actos del Pabellón de Actividades Náuticas de Castro Urdiales para asistir al acto de presentación del libro “La minería en Castro Urdiales, el complejo minero de Dícido y de Setares”, editado por el Ayuntamiento de Castro Urdiales, y escrito por María Luisa Ruiz Bedia, profesora de Historia de las Obras Públicas de la Escuela de Caminos de la Universidad de Cantabria.
El acto estuvo presidido por el alcalde, Fernando Muguruza, acompañado por Juantxu Bazán, director de la Escuela Taller, entidad que ha impulsado la edición de este libro al auspicio del programa municipal de vías verdes.
El alcalde tomó la palabra, en primer lugar, para agradecer a la autora el haber dedicado buena parte de su dedicación profesional al estudio de la minería de Castro Urdiales, “un libro que nos habla del enorme esfuerzo de muchísimos trabajadores del municipio que desde finales del siglo XIX hasta hace muy pocas décadas han tenido como sustento el trabajo en la mina”. El director de la Escuela Taller se refirió al trabajo de Ruiz Bedia como una fuente de información para entender que la actividad minera es un recurso cultural que las administraciones públicas debieran potenciar para el conocimiento y disfrute de los castreños y visitantes, refiriéndose a la necesidad de conservar y restaurar los vestigios y yacimientos mineros del entorno minero de Dícido y Setares. Maria Luisa Ruiz Bedia disertó sobre importancia de la minería en Castro Urdiales, acotando su estudio a la actividad minera de las minas de Dícido y de Setares desde 1883 hasta 1930, justamente el momento álgido de la minería. Destacó la importancia de las minas como actividad empresarial, y la enorme influencia que esta actividad supuso para la transformaciones sociales y económicas que se operan entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. La actividad minera en Dícido y Setares tuvo gran relevancia desde el punto de vista de las técnicas de laboreo, y sobre todo, de los procedimientos de carga y transporte, desde las zonas de extracción (primero a cielo abierto, más tarde mediante galerías) hasta la zona de embarque en los depósitos y cargaderos de mineral de la costa. Las infraestructuras de transporte (tranvías aéreos, ferrocarriles de cadena flotante, o ferrocarriles de adherencia) fueron adaptándose a medida que se iban modificando las cotas de extracción de mineral, creándose un mosaico de vías, planos inclinados, con sus cabeceras, puertos de carga, lavaderos… que justamente el estudio de Ruiz Bedia desvela utilizando como herramienta de trabajo la fotogrametría analítica para la investigación histórica.
El Ayuntamiento de Castro Urdiales ha distribuido el libro para su venta por las librerías de Castro Urdiales, Cantabria y Vizcaya, al precio de 10 €, tratando de potenciar con ello la venta y lectura entre la mayor parte de la población.

Mas información sobre las publicaciones anteriores de María Luisa Ruiz Bedia:
http://dialnet.unirioja.es/servlet/extaut?codigo=226102

Fuente: El Diario Montañés
Texto: A. Verano
Imagenes: D.M. y J.A. Casero

miércoles, 17 de marzo de 2010

Nueva amenaza sobre el monte Dícido. Comunicado de la Asociación Ciudadana "Otro Castro Es Posible". Castro Urdiales. Cantabria


En el Mineral Digital de hoy nos hacemos eco del comunicado que nos han enviado los ciudadanos de Castro Urdiales, en Cantabria, acerca de la nueva amenaza que se cierne sobre las antiguas explotaciones mineras en el monte Dícido, Mioño. No parece haber bastado con la paralización del vertedero de inertes procedentes de la ría bilbaína, ahora pretenden abrir una macrocantera en este lugar. Desde el Mineral Digital apoyamos e instamos a esta asociación ciudadana a continuar en su lucha contra los intereses empresariales, en su mayor parte vizcaínos, los cuales, al no conseguir sus propositos iniciales han decidido solventarlos de otra manera, esperemos que sus inertes los arrojen en la corta de Gallarta, Vizcaya y que sufran un poquito de su propia medicina, no creemos que les guste, como a los cántabros tampoco nos ha gustado lo que han hecho en la Cota 100 del monte Dícido, y muchisimo menos lo que pretenden hacer ahora. Le pedimos al Gobierno Regional de Cantabria que acometa las medidas de refuerzo necesarias para impedir este tipo de atropellos, así como la defensa de los intereses de Cantabria dentro de nuestro territorio, Castro Urdiales es Cantabria, mal que les pese a los anexionistas vizcaínos.

Comunicado:
Persiste la amenaza sobre el monte de Dícido:CONSTRUCCIONES GENERALES DE MIOÑO QUIERE EXPLOTAR LAS ESCOMBRERAS DE LAS MINAS DE DÍCIDO.
El pasado 30 de diciembre se publicó en el BOC de Cantabria el anuncio por el que se somete a información pública el expediente iniciado por la empresa Construcciones Generales de Mioño S. L. por el que se solicita autorización a la Consejería de Industria para explotar los residuos mineros de las antiguas minas de Dícido, concretamente las escombreras de mineral que se extienden por buena parte de la ladera del monte. La zona de explotación abarca una superficie de 60 hectáreas, una superficie similar a la que ocupan 150 campos de fútbol. La zona de explotación ocupa casi la totalidad de la ladera del monte de Dícido, y se extiende desde la Dehesa de Tras La Viña (subiendo al alto de Saltacaballos) hasta Campoezquerra.
La tramitación de este tipo de explotaciones es muy similar a la que se requiere para autorizar una cantera, pues los residuos mineros son recursos no naturales de la sección B, tal y como los denomina la ley de Minas.

La explotación consistirá en la extracción, selección, triturado y transporte de los materiales depositados en las faldas del monte Dícido y que dan una fisonomía especial a las antiguas explotaciones mineras. El objetivo de la empresa es arrancar de las escombreras los materiales para ser comercializados como áridos de construcción para destinarlos a rellenos, firmes, elaboración de zahorras, todo uno, etc. A decir verdad es lo más parecido a una cantera, con la diferencia que los materiales que se asientan sobre la falda de Dícido ya están arrancados de la montaña y del subsuelo. Llama la atención que este proyecto ya quiso ser tramitado por la Junta Vecinal de Mioño, en Julio de 2007, pero más a lo bestia. Por aquel entonces, la junta vecinal pretendía explotar casi 800.000 m2 del monte de Dícido organizando una peculiar industria de explotación de áridos por un volumen de 1.900.000 m3, y un supervertedero de inertes que podría extenderse hasta 6.000.000 de m3. El negocio del siglo que ya estaba teniendo su ensayo con la pseudorecuperación paisajística de la cota 100. Los planes de la junta vecinal se vienen abajo entre otras razones por la persistencia de Otro Castro Es Posible que denunció ante el Ayuntamiento, ante la consejería de Medio Ambiente, y ante la de Ordenación del Territorio, la ilegalidad de ese tipo de actividades que, además de desarrollarse en suelo protegido, necesitaban la probación de un Plan Singular de Interés Regional. Al final la consejería resolvió, en Julio de 2007, que nada podía hacerse sin la previa aprobación de un PSIR. Aún así, los vertidos en la cota 100 se estuvieron desarrollando durante más de año y medio de forma ilegal, y a sabiendas, sin que ni el Ayuntamiento, ni las respectivas consejerías pararan la obra. Hoy es el día en el que el vertedero de la cota 100 se nos muestra como una agresión al territorio, abandonado, sin reparar lo construido ilegalmente. Otro Castro presenta alegaciones:

Las actividades mineras están prohibidas en todo el término municipal. Parece inconcebible que se que se vuelva a persistir sobre las mismas amenazas, pero la insistencia de Construcciones Generales de Mioño S. L. parece inagotable. Todas las actuaciones que se pretenden llevar a cabo se ubican en terrenos de propiedad de la Junta Vecinal de Mioño, administración que promueve el PSIR de la zona de Dícido que actualmente duerme en las oficinas del la Dirección General de Ordenación del Territorio. Llama la atención, que el promotor de esta iniciativa es una empresa participada por Andoni Respaldiza, dueño del Estudio San Andrés, socio de la empresa que está redactando el nuevo Plan General de Ordenación. Llama la atención, insistimos, porque si está haciendo el Plan General, debiera ser más escrupuloso con el cumplimiento de las normas urbanísticas.Y es aquí, en el cumplimiento de las normas, donde el asunto de explotar el monte de Dícido, además de ser una agresión ambiental inadmisible, es una majadería incomprensible. Entre el repertorio de ilegalidades que contiene esta propuesta de autorización minera, señalamos las siguientes:- El Plan General prohíbe las actividades mineras en todo el término municipal, a excepción de la cantera de Santullán.- Además, el suelo sobre el que se asienta la futura actividad es un suelo protegido (suelo no urbanizable de protección ecológica, según el plan general; e incluso una parte de la zona de explotación es área de interés paisajístico según el Plan de Ordenación del Litoral).- La explotación afecta directamente a yacimientos mineros protegidos en el monte de Dícido, y destruye la escombreras de mineral, que son también yacimientos mineros protegidos por el Plan General.- Y por último, todas las actividades que se desarrollen en el monte de Dícido están sujetas a la previa aprobación del PSIR que desarrolle el Área de Reordenación contemplada en el POL (Plan de Ordenación del Litoral). Todos estos argumentos han sido expuestos en el escrito de alegaciones presentado en la Dirección General de Industria por la asociación ciudadana OTRO CASTRO ES POSIBLE, solicitando sea desestimada la solicitud de autorización minera presentada por Construcciones Generales de Mioño S. L.Parece que la voracidad de algunas empresas, a veces con la connivencia de algunas administraciones, no se detiene ni en tiempos de crisis. Esta actividad, que tendría consecuencias muy parecidas a las de una cantera, por muy absurda que nos pueda parecer, podría llevarse a efecto sin que la Junta Vecinal de Mioño explique a sus vecinos los planes de esta empresa que afectan a las propiedades comunales del monte de Dícido, y sin que el Ayuntamiento ejerza el control urbanístico sobre el territorio municipal, algo a lo que ya nos tiene acostumbrados. El obetivo no es otro que sacar el mayor rendimiento económico posible del territorio, en este caso al monte de Dícido. Como si en Castro Urdiales no hubiésemos aprendido nada de las consecuencias del urbanismo salvaje desarrollado en los últimos años. Estaremos pues, muy atentos a todo lo que vaya aconteciendo, informaremos a los vecinos, y utilizaremos todos nuestros recursos para detener cualquier intento de destrozar ilegalmente el monte de Dícido. Asociación Ciudadana OTRO CASTRO ES POSIBLE. Comunicado aprobado en reunión de la junta directiva de 11 de marzo de 2010

Texto e imagenes: Asociación Ciudadana Otro Castro Es Posible

lunes, 27 de octubre de 2008

Vertidos y rellenos en zonas mineras. El contencioso Vizcaya versus Cantabria

Minas de Mioño. Corta de Pocillo. Cantabria.

En los últimos tiempos, se vienen ofreciendo iniciativas y referencias, a los impedimentos puestos por los alcaldes vizcaínos, para que se rellenen sus cortas mineras con materiales de escombro y vertidos provenientes de su propia provincia. Se ha apelado a la protección de estas cortas como patrimonio histórico minero de Vizcaya, algo que resultaría de lo más adecuado para evitar estos rellenos, uno de los ejemplos más claros de esta defensa es la corta minera de Gallarta en el municipio de Abanto-Zierbena, donde se libra una batalla judicial para evitar los vertidos.
Complejo minero de Dícido. Cantabria.

Desde Cantabria y desde El Mineral Digital, comunidad vecina de Vizcaya, nos preguntamos donde estaban estos defensores del patrimonio minero cuando los vertidos de escombro y relleno, provenientes de la margen izquierda de la ría de Bilbao, se vertían incontroladamente en las minas de nuestra comunidad, más concretamente en las minas de Mioño y Saltacaballos. Han sido cientos de estos camiones procedentes de Vizcaya los que a diario han vertido sus cargas de varias toneladas en el paisaje cántabro, hasta que la concejalía de Medioambiente de nuestra región puso freno y cota a esta actividad. Ahora que no tienen donde verter su escombro pretenden hacerlo en su propia tierra, y es ahora cuando se alzan las voces que antes permanecían calladas ante el atropello que sufrían los paisajes mineros cántabros.
Antes y después de los vertidos vizcaínos en las minas de Mioño. Al fondo se aprecia el tunel del ferrocaril minero.
Un claro ejemplo de la política interesada y manipuladora de los vizcaínos: vertamos en otras comunidades sin freno ni protestas, pero eso de verter en Vizcaya, naranjas de la china. Ahora les ha tocado el turno y desde nuestra atalaya fronteriza en Castro Urdiales les deseamos la mejor de las suertes, tanto a estos pretendidos defensores del patrimonio histórico minero vizcaíno, como a los cientos de trabajadores del transporte (también vizcaínos) que dependen de estos vertidos. Que bien sientan las inyecciones en culo ajeno y que mal en el propio. La hipocresía y demagogia de la que han hecho gala hasta ahora se ha vuelto contra ellos, si por fin, rellenan Gallarta, no dudaremos en hacerles una visita y documentar este hecho luctuoso, como luctuosos e ilegales fueron sus vertidos en Cantabria.
Fotografías: Plataforma Otro Castro es posible.
Texto: picapiedra



 
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