Este fin de semana, como ya habíamos avisado, El Mineral Digital ha estado visitando la localidad alavesa de Amurrio. Una feria local, pequeña, en cuanto al número de expositores, pero frecuentada por muchos de los coleccionistas norteños, una estupenda ocasión de pasear sin aglomeraciones charlando de minerales. Es esta una feria orientada al aficionado, donde se pudieron ver pocas piezas de calidad, la mayor parte del material más enfocado a colecciones sistemáticas e infantiles y juveniles. fueron la chavalería por tanto, los grandes animadores de los stands y quienes se convirteron en el eje de las compras realizadas.
Novedades, ninguna, material español en su gran mayoría, exceptuando algunas piezas de Apophyllitas con cuarzo y Estilbita y unas poco estéticas Heulanditas pardas de la India. Se vió también alguna pieza china, Estibinas y Fluoritas, Cuarzos negros de Italia, aparte de las consabidas muestras del Brasil, Rubelitas y Turmalinas.
Una gran cantidad de material del País Vasco fué lo predominante, Goethitas de La Arboleda, Cuarzos de Alkiza y Alonsotegui, Malaquitas de Troya, Datolitas vizcaínas y un largo etc.. de piezucas de la zona. Lo más destacable entre todo ello, las esfaleritas de Mutiloa, que sin ser nada del otro mundo eran lo más aceptable de todo lo expuesto.
También pudimos ver muestras de Cantabria, Azuritas micro, Calcitas de Santoña pequeñas, Baritas de Viernoles (pequeñas y tocadas), y un sinfín de material similar de muy baja calidad. Los precios como no podía ser de otra manera, reducidos y asequibles a cualquier bolsillo. El mineral más caro en su relación calidad-precio fueron sin duda alguna las Goethitas de La Arboleda, meños poco estéticos y sin apenas valor que se ofrecían nada menos que a nueve euros el ñusco, en otras ocasiones hemos visto mejores ejemplares y mejor valorados, estos de que os hablamos debieron ser recogidos por algún alma desesperada, ya que no eran más que material de deshecho.Tras la visita matutina y tras haber concertado algún intercambio para la tarde, nos dirigimos a comer, una agradable comida en la que disfrutamos de los típicos accidentes infantiles y de la buena compañía. En la sobremesa procedimos al intercambio de presentes, tanto de minerales como de caldos embotellados, agradecer a Igor de Donosti unas estupendas botellas de vino tinto ecológico de Navarra, las cuales ya figuran en nuestra bodega prestas a ser degustadas. Como podreis observar en las fotografías, ha sido esta una ocasión estupenda para disfrutar con los niños, y hacerles participes de la locura paterna por los minerales.

A la vuelta para casa, no pudimos dejar de fotografiar los neveros del Puerto de Lunada, paisajes de deshielo que siempre capturan la vista del paseante.



Tras esta pieza, varias calcitas, ya sean sobre matriz de cuarzo con inclusiones de hidrocarburos como en cristales flotantes, los tamaños de los cristales oscilan entre los dos centimetros y los ocho centimetros, mostrando diferentes habitos y fantasmas, así como diferentes fases de crecimiento.

También a continuación, algunos cuarzos, en placas de hasta quince centimetros con recubrimientos de óxidos, como en geodas acompañados de rosasita.

No podían faltar las galenas, el mineral más abundante, y también las agrupaciones de cristales aciculares de auricalcita.

Ya por último, una pieza muy especial ya que ha llegado a mis manos procedente de un intercambio, se trata de una agrupación de minerales de unos trece centimetros que viene a describir la gran variedad que existe en este yacimiento (no toda). Podreis observar en ella: baritas, cuarzo, galena, malaquita y rosasita, también cuenta con pequeñisimos cristales de hemimorfita y cerusita, demasiado micros para mi técnica fotográfica. Una pieza que al binocular nos descubre una extensa amalgama mineralógica.

Recordar también, que este fin de semana estaremos en la Feria de Amurrio, así que si os apetece daros una vuelta con nosotros por la feria y luego darnos un homenaje gastronómico, estais invitados cordialmente. Nos vemos de minerales.
Por otro lado las obras de ampliación del campus de Mieres ya son una realidad tangible. Los trabajos discurren a buen ritmo; tanto que, según apunta Rogelio Rivas, aparejador de la Consejería de Educación del Principado de Asturias, el edificio científico tecnológico y la residencia de estudiantes «estarán listos en tres o cuatro meses». Así, para el curso que viene, el centro universitario de las Cuencas ya podrá contar con los nuevos espacios. Todo un logro, financiado con 15,5 millones de euros de los fondos mineros, que completa la gran aspiración de los ayuntamientos de las comarcas mineras: tener un campus moderno y amplio.

