Hoy en El Mineral Digital, vamos a relatar nuestra visita a la mina de fluorita del pueblo leonés de Burón, no conocemos su nombre real, ya que por referencias bibliográficas hemos podido saber que hubo dos minas en dicho pueblo, la llamada "Angel de la Guarda" y otra llamada "Lorenza", a pesar de las preguntas realizadas a los lugareños no han sabido decirnos cual es una u otra. Esta explotación de fluorita es la más cercana al pueblo y se situa entre el propio Burón y el vecino pueblo de Lario, ambas poblaciones en la parte mas Oeste del embalse de Riaño.En esta ocasión nos acompañó Julen, el hijo de Juanjo, quien con sus catorce años recien cumplidos ya comienza a realizar salidas junto a su padre, amén de disponer de su propia colección, se les puede ver en la foto superior, junto al muro del cargadero de mineral, a su derecha se distingue la población leonesa de Lario. En las imagenes inmediatamente inferiores podeis ver una toma del embalse de Riaño visto desde la mina, a la izquierda la población de Burón, otra imagen del valle frente a la mina y una vista del pueblo de Lario. como podeis observar, un paraje montañoso y nevado en las zonas altas.

Llevabamos con nosotros un trabajo de geología sobre los yacimientos de la zona firmado por Eduardo Alonso Herrero, del Dpto. de Geología y Geografía Física de la Universidad de León, en el cual se describían los minerales que podríamos encontrar en dicho yacimiento, a saber: fluorita, cuarzo, calcita, estibina y carbonatos de cobre. Tras ascender la ladera donde se situan las bocaminas fuimos recogiendo algunas muestras de las escombreras adyacentes, fluoritas de color violaceo masivas, algunos carbonatos de cobre como acompañantes (azurita, malaquita y calcosina) y poco más, abundantisima la calcita espática tanto en la escombrera como en filones, la cual había sido picada recientemente y en la que no quedaba ni rastro de las estibinas, las cuales se mostraron esquivas durante toda la visita, algo de cuarzo en microgeodas y algún mineral que aún no hemos identificado, de color amarillo acompañando al cuarzo y el cual queda pendiente de analisis DRX.
Son varias las bocaminas existentes, dos de ellas se encuentran colapsadas por derrumbes del techo en la misma entrada, otra más se encuentra inundada por algún manantial subterraneo procedente del deshielo, otras dos son apenas galerías de cinco y diez metros, siendo sólo una, la bocamina que nos permitió infiltrarnos por varias galerías a lo largo de unos setenta metros, esta mostraba un techo y paredes firmes así como diferentes pozos de ventilación (tapados en superficie). Los filones de fluorita y calcita se veían muy picados, recientes marcas de cincel daban prueba de ello, no encontramos nada especialmente reseñable, exceptuando una gruta natural al fondo de una coquera, la cual en su momento debió ser un hermoso espectaculo de excentricas de aragonito, por el suelo se encontraban restos de dichas formaciones y por todo el techo y paredes se apreciaban golpes y mazazos, algún elemento se había llevado todas las excentricas destrozando aquellas a las que no llegaba por altura, un verdadero desguace el que había realizado en esta gruta, no había dejado nada sano ni en buen estado, una inscripción hecha con un puntero sobre la pared rezaba: 3-5-2008. Jose y Alan. La firma de los autores, sin comentarios. En las imagenes inferiores podeis ver algunos ejemplos del tipo de minerales de esta mina, ninguna pieza estética ni de vitrina, solamente muestras para sistemática y para cubrir el yacimiento.
Azurita sobre fluorita. Foto superior.
Esferulas de Azurita.
Calcita espática, Malaquita y Azurita.
Malaquita sobre Fluorita.
Fluorita.
Fluorita.
Fluorita.
Calcosina. Fotos superior. Quizás lo más atractivo de la visita fué el descubrimiento que hizo Julen, de unas piritas con habito pentagonododecaedrico en una de las paredes de una galería, tras comprobar la pieza que nos dió, fuimos con él hasta dicha pared, extrajimos varias piezas abundantes en cristales de pirita, la cual no habíamos encontrado referenciada en el estudio geológico que llevabamos encima, es por lo tanto ésta una nueva referencia mineral para este yacimiento ,que ha logrado nuestro joven compañero.


También encontramos piezas con cinabrio, pulverulento, un mineral muy abundante en toda esta región del noroeste leonés y el cual tampoco figuraba como presente en este yacimiento, junto a él pequeños cristales rojizo-melados de lo que creemos que puede ser esfarelita mercurial, imposible saberlo sin un analisis.
Cinabrio. Fotos superiores.
Posibles esfarelitas mercuriales. Fotos superiores.
Alto de las Señales. León.
Subida desde La Uña al Alto de Las Señales.
Valdeburón desde el alto.



También encontramos piezas con cinabrio, pulverulento, un mineral muy abundante en toda esta región del noroeste leonés y el cual tampoco figuraba como presente en este yacimiento, junto a él pequeños cristales rojizo-melados de lo que creemos que puede ser esfarelita mercurial, imposible saberlo sin un analisis.
Cinabrio. Fotos superiores.
Posibles esfarelitas mercuriales. Fotos superiores. Ya por último, nos dispusimos a visitar otra mina cercana, la Mina Escarlatti, en el Alto de las Señales, de 1600 metros y situada a escasos veinte kilometros de donde nos encontrabamos, una antigua explotación de cinabrio. Nuestro gozo en un pozo, ya que cuando llegamos a lo alto del puerto nos encntramos con más de dos metros de nieve junto a la carretera, imposible ver y acceder a las escombreras, estaba todo completamente tapado por la nevada, así que hicimos unas fotos, saludamos a los muchos esquiadores que había allí congregados y decidimos encaminarnos hacia Asturias en busca de mejor fortuna, algo que os contaremos en la próxima entrada del Mineral Digital.
Alto de las Señales. León.
Subida desde La Uña al Alto de Las Señales.
Valdeburón desde el alto.Texto y Fotografías: Picapiedra

