Hoy dedicaremos el Mineral Digital de esta cortita semana, a nuestra visita a la Cantera Julia, en la población cántabra de Las Presillas. Esta explotación se dedica a los áridos, silice y calcita espática principalmente.Está situada en en lado más oriental del Macizo del Monte Dobra, rodeada de plantaciones de eucalipto y de los tojos típicos de estas alturas montañosas.
Nuestra intención era encontrar alguna calcita, cuarzo e incluso barita, ya que al estar situada en el mismo macizo montañoso que la Mina Nieves, nos parecía que podría darse una paragenesis similar. No fué así, las calcitas como vereis en las fotografías se presentan en un habito muy diferente, queriendo ser escalenoedros si se miran desde un plano superior y sin embargo siendo lentejones en abanico si se observan frontalmente,con colores que varian del translucido al naranja y al rosaceo por efecto de los oxidos de calcopirita que cubren las dolomías en grano de arroz donde se encuentran. Encontramos varias piezas que a continuacion os presentamos, en tamaños de cristales que oscilan de los 3 x 2 cm del cristal mas grande hasta el 1 x 0,5 del mas pequeño, solos o en agrupaciones.






















También hallamos algo de calcopirita ligeramente alterada a malaquita y azurita dentro de la calcita espática, nada reseñable mineralogicamente.





Y ya por ultimo unas minusculas galenas que encontramos en la capa silicea gris mas inferior.
Un bonito paseo y alguna pieza muy curiosa y particular. Esperemos que en proximas salidas tengamos algo más de suerte.Saludos picapedreros
Texto e Imagenes: Picapiedra




Tras descender a la playa recorrimos toda la base del acantilado en busca de geodinos, muy pronto apareció el primero, el cual nos ofreció una bella pieza de celestina y calcita interior, seguimos recogiendo varias muestras más e incluso algunos erizos fosiles, de los cuales hace Juanjo colección. Poco a poco fueron apareciendo más geodinos, algunos aún no se habían liberado de la capa margosa que los cubría, otros sin embargo se mostraban limpios exteriormente, sin duda debido a la acción de las mareas. Cristales de celestina en maclas, rodeadas de calcitas como agujas, un gustazo ir abriendolas.
También encontramos geodas en bolos unicamente de celestina, estas de tamaño superior, más del doble que sus hermanas, repletas de cristales de celestina sin rastro de calcita.
A estos bolos se unieron los que contenían unicamente geodas de calcita, algunos de ellos rodados por el mar y duros como sólo el silice puede llegar a serlo.
La sorpresa del día fueron las calcedonias (agatas) bandeadas, una extensa línea de corales fosiles, completamente agatizados, con bandas de colores anaranjados, rolando a amarillos y blancos, estupendas piezas, muy llamativas cuando menos, y que sepamos, no referenciadas hasta ahora en este yacimiento. Una agradable sorpresa que nos alegró la gris mañana, la cual sumada a los geodinos de celestina y a los abundantes fosiles de erizo, engordó nuestras mochilas, haciendonos sentir todo su peso en el camino de vuelta.


Esta visita nos reafirma en nuestra opinión de que por mucho que se haya visitado un yacimiento, y por mucho que este se haya picado, siempre habrá ojos que sepan mirar mejor que otros y encontrar aquello que muchos no supieron ver.

