La mina Agrupa Vicenta, antiguamente conocida como Agrupa Vicente, es una explotación de pirita cuya concesión data del año 1859. Esta mina fue trabajada intermitentemente hasta los años 60 del pasado siglo.
La mina se halla situada en la ladera norte de la Sierra de Cartagena, junto a la carretera 33, que une La Unión con Portman atravesando el paraje de la Crisoleja. Se halla junto a la mina de estaño Remunerada y otra explotación de pirita: la mina Pablo y Virginia.
Originalmente fue denunciada como mina de plomo con el nombre de Agrupa Vicente, pero como hemos comentado anteriormente, no fue este el metal que beneficiaría esta explotación, la cual además nunca fue una mina de gran riqueza. Debido a este hecho los trabajos no alcanzaron una gran extensión, fue trabajada intermitentemente y además no dio trabajo a muchos mineros, no superando la plantilla de la misma las 15 personas.
El mineral explotado forma una gran bolsada de pirita masiva, encajada entre 2 capas de micaesquisto a techo y muro de la explotación, vulgarmente conocido en el distrito como laja. Esta roca es muy poco competente ya que es muy propensa a desmenuzarse siguiendo el plano de esquistosidad sin mostrar signos exteriores, lo que la hace muy peligrosa para los mineros. Para evitar los derrumbes que pudieran ocurrir, la mina se explotó por el método de cámaras y pilares, de forma que las cámaras no se apuraban hasta el techo de la bolsa de pirita para evitar que aflorara el micaesquisto, evitándose así el uso de llaves de sostenimiento y de entibado. De hecho, esta explotación, que es un bonito ejemplo de este método de laboreo, tiene 5 niveles de cámaras que se encuentran a 80 metros bajo la superficie, que se han desarrollado siguiendo la geometría del depósito, por lo que los niveles se superponen, ya que este no se halla formando un estrato horizontal, sino que buza hacia el interior de la montaña.
Imagen superior: Cristales de lo que parce ser Jarosita y Baritina microcristalina.La mina ha sido acondicionada para su visita turística, recreando el aspecto que pudo tener en su fase activa, con su tendido de vías, cunas (vagonetas para el transporte del mineral en el argot local), herramental, etc. habiéndose instalado asimismo llaves de sostenimiento de madera para asegurar algunas áreas donde aflora el micaesquisto en el techo de la explotación, siendo su acceso fácilmente practicable, ya que se hace a través de una galería de 60 metros de longitud, que conecta con el primer nivel de cámaras.
Una característica destacable de esta mina es la existencia de un lago interior, formado al inundarse el último nivel de cámaras por las aguas de las escorrentías que se filtran a través de la montaña, que está teñida de rojo debido al óxido de hierro proveniente de la pirita que se ha descompuesto por acción de estas aguas.
Mineralógicamente, esta explotación no presenta un gran interés. Al explotar una bolsa de pirita masiva, esta debido a la acción atmosférica se ha oxidado y toda la parte superficial se ha transformado en goethita de color marrón oscuro. Si es posible apreciar varios lentejones pequeños con pirita fresca en una de las galerías, encajados entre el micaesquisto, pero sin ningún interés mineralógico. Si he podido apreciar junto a una de las llaves de sostenimiento lo que, a falta de un estudio más detallado (imposible debido a que no se pueden extraer muestras), parecen ser microcristalitos brillantes de un mineral similar a la jarosita ( que en la zona está citada) junto a lo que parecen pequeños cristales de baritina y algo de siderita, aunque esta última bien puede ser goethita. La siguiente foto no recoge con nitidez estos cristales, pero el color es muy significativo. Asimismo aparecen formaciones de lo que aparenta ser aragonito verdoso, cuyo color puede estar originado por las trazas de cobre que pudiera contener la pirita.
Imagen superior: Vista de la laguna interior a 80 m de profundidadLa mina es segura y su visita no es agotadora, ya que el recorrido no es muy extenso y está acondicionada para ser visitada por cualquier persona, excepto para personas de movilidad reducida, ya que en el interior hay escaleras y algunas galerías son estrechas. Es necesario seguir las recomendaciones de los guías y proveerse de ropa y calzado cómodos. Para avezados mineralogistas como son los lectores de este boletín, la visita les parecerá un simple paseo turístico, pero para los neófitos en la materia, la visita a la misma les supondrá una interesante experiencia, que les mostrará la dureza de las condiciones de trabajo del minero.
Existe un centro de interpretación de la mina y su entorno, el cual ha sido en parte acondicionado y rehabilitado para su visita, para dar lugar al complejo del Parque Minero de La Unión, que comprende antiguos lavaderos, minas, hornos de calcinación, balsas de finos, escoriales, etc. Desde dicho centro parte el transporte público que acercará a los visitantes a la bocamina, ya que el acceso en vehículo privado no es posible. La visita dura entre 45 minutos y 1 hora. La mina está abierta de martes a domingo, cerrando los lunes como todos los museos. Está abierta al público general desde el día 20 de julio. El precio de la visita es de 9,5 euros la tarifa general de adultos, existiendo grandes descuentos para niños y familias numerosas.
Imagen superior: Vista de la bocamina desde las galerías.Desde aquí recomiendo su visita a todos aquellos que se acerquen por Murcia este verano. Podrán visitar asimismo el Museo Minero de La Unión y del 3 al 14 de agosto el festival del Cante de Las Minas.
Texto e imagenes: Ginés López. La Unión.
Composición: Picapiedra

El Museo de la Minería también presta una atención especial a las visitas escolares, lo que se refleja en los datos de actividad. De esta forma, casi 12.000 de las personas que pasaron por el Mumi en 2008 fueron estudiantes. Más de la mitad de los grupos escolares procedieron de Asturias, mientras que un 20 por ciento acudió desde Castilla y León. Las otras dos comunidades más próximas, Galicia y Cantabria, también aportaron un importante número de visitas escolares, aunque también se contabilizaron 169 estudiantes procedentes de otros países que acudieron a El Entrego en visitas escolares concertadas. Las visitas individuales, 40.420 personas en 2008, fueron en su mayor parte (un 84 por ciento) adultos, mientras que en el resto de los casos fueron niños. Éste es un público difícil de fidelizar y muy volátil, ya que no llega por un esfuerzo de captación concreto, sino que intervienen otros factores aleatorios. La dirección del Museo de la Minería considera muy satisfactorios los resultados obtenidos en este capítulo, al encontrarse el Mumi fuera de los circuitos turísticos convencionales de la región, lo que provoca que el visitante que llega por libre lo haga de manera expresa. Otro dato llamativo que se desprende de la memoria de actividad del Mumi es el elevado número de vehículos que cada año acuden al centro museístico, tanto autocares como vehículos particulares. Precisamente, este mismo año se han abierto unos nuevos accesos para conectar El Entrego con el equipamiento cultural, con el objetivo de mejorar el flujo circulatorio y la comunicación por carretera con la zona.
INFORMACION:

Una vez colocados los trajes de agua nos dispusimos a realizar la visita, en esta ocasión nos dirigimos a la zona de donde extrajimos la última remesa de calcitas que os hemos mostrado en el blog, zona que está siendo volada semanamente. Pronto empezamos a recorrer los restos de la voladura y a tantear las paredes, no tardaron en aparecer las primeras geodas, con gran alegría por parte castellana, quienes ya durante el resto de la jonada no se moverían de esa pared, saltando de una geoda a otra y extrayendo bastantes piezas de escalenoedros de calcita, algunos de ellos de muy buen tamaño y estética.

Como yo ya tenía piezas similares, decidí dejarlos disfrutando de sus hallazgos y comencé a deambular por zonas más alejadas de donde se encontraban ellos, en busca de unos cristales de calcita que me habían llamado la atención poderosamente en anteriores visitas. Se trata de cristales prismáticos de calcita con terminación trigonal, de los cuales ya había extraido algún ejemplar suelto y que me habían sorprendido por su calidad y transparencia. he de decir que en este yacimiento abundan los hábitos cristalinos diferentes.
Tras una busqueda intensiva conseguí localizar un par de cristales, uno flotante (imposible sacarlo en matriz) de muy buen tamaño y otro más pequeño en matriz, ambos de una gran calidad, facetados y transparentes. Como mis compañeros de salida ya empezaban a recoger los bartulos y las piezas, les ayudé a portear el resultado conseguido hasta el coche, bajaban ambos con las mochilas llenas y piezas en las manos, algunas de ellas de gran tamaño. Cansados, embarrados y contentos, se despidideron de mi, no sin antes quedar para realizar alguna salida futura. Yo por mi parte, decidido a volver al dia siguiente para batir la zona que me había quedado pendiente, en busca de estas calcitas tan peculiares.
Llegó el domingo, y tras actualizar el blog con el nuevo directorio que había terminado el sabado noche y realizar algunos recados matutinos, me dirigí con mi perruca Loba al yacimiento. Comencé donde lo había dejado el día anterior, pasaron un par de horas de busqueda hasta dar con lo que buscaba, una geoda, pequeña pero llena de cristales prismáticos, me dió un vuelco el corazón, cuando comprobé que eran exactamente lo que andaba buscando, había merecido la pena el esfuerzo y el tiempo invertidos, este tipo de cristales escasean, y aún más los tamaños centimétricos como es el caso, vacié la geoda y aparté las piezas que destino a mi compañero guipuzcoano, a quien, aunque no esté conmigo siempre le toca parte de lo encontrado. No he hecho fotos en el yacimiento, ni el sabado ni el domingo, la lluvia me hizo dejar la camara en casa, así que espero que estas imagenes de las piezas extraidas por mi os resulten suficiente ilustración para esta entrada. Saludos picapedreros.









Texto y Fotografías: Picapiedra

