Este domingo El Mineral Digital ha dirigido sus pasos hacia una antigua explotación de cobre del municipio alaves de Legutiano. Tras recoger a un nuevo compañero de andanzas mineralogicas en Urretxu, Igor de Donostia, nos encaminamos a tierras alavesas con la esperanza de que aguantara el día, ya que llovía a primera hora de la mañana. Llegamos temprano al yacimiento, el cual nos costó encontrarlo un poquito debido a la densa vegetación de tojos, zarzas y espinos que nos dificultaron la ascensión al cerro donde se encuentra, echamos en falta un buen machete cubano que para otra ocasión no dejaremos durmiendo en casa. Una vez en la mina nos dividimos buscando la veta adecuada, nuestro objetivo eran las malaquitas, azuritas y cupritas que ya se han referenciado de esta explotación.
No tardó mucho en aparecer la veta de azuritas, milimetricos cristales tapizando la roca que avanzaban en dirección descendente, nos hicimos con varias placas y piezas mientras seguiamos buscando alguna geodilla que nos ofreciera cristales de mayor tamaño, no fué así y tuvimos que conformarnos con el fin del filoncillo que habíamos destapado.
Recorrimos también las escombreras de la explotación, donde hallamos bolos de azurita pseudomorfica (secundaria) procedentes de la alteración de la malaquita, también piezas de esta última que ya mostraban el proceso de cambio a azurita y otras que aún no lo habían comenzado, estas últimas aún estan por limpiar definitivamente ya que tras tres lavados intensos aún no hemos terminado de extraer el barro que figura entre los intersticios de las bolas.

Como la cuprita no dió señales de vida por ninguna parte, dimos por concluida la exploración, repartimos las piezas encontradas, y como siempre hacemos dejamos algún montoncito de ellas para alegria del proximo visitante de este yacimiento, quien se las encontrará ya extraidas y seguramente lavadas por las lluvias.
Tras esta salida, y para no perder las buenas costumbres, nos dimos un homenaje gastronomico en la cercana población de Durana. También procedimos a intercambiar piezas de otras salidas con nuestro nuevo compañero Igor, quien amablemente nos hizo obsequio de media docena de botellas de sidra artesanal de Hernani, las cuales a estas alturas de semana han pasado ya a mejor vida. agradecer desde aqui este detallazo a nuestro compañero y desearle prontas y más satisfactorias salidas con nosotros, ha sido un verdadero placer contar con su compañía.Como siempre os digo, no juzgueis muy severamente las fotos de esta entrada, la baqueteada Kodak Easyshare que utilizo ya está más que descatalogada. Saludos cordiales.









Una vez en la cantera pudimos comprobar dos cosas, una, que el zanjón de donde se extrae la ofita es altamente peligroso, a causa de los continuos desprendimientos y derrumbes de las zonas superiores (no olvidemos que estamos en pleno deshielo), a pesar de ir pertrechados con todos los elementos de seguridad posibles, en el caso de que se desprendieran rocas encima nuestro poco podría hacer el casco y el equipo por librarnos de un accidente seguro. Y la segunda, que la dureza y compactación de la ofita de esta cantera apenas permitía pequeñas fisuras y vacuolas donde la epidota pudiera crecer y cristalizar adecuadamente, aparte de que esta extrema dureza convertía la labor de picar en un trabajo arriesgado (esquirlas voladoras) e insatisfactorio.
Decidimos cambiar de zona y nos acercamos a una de las paredes superiores que no tenía nieve y donde la roca se mostraba alterada, junto a ella arcillas yesiferas nos señalaban el afloramiento de un Keuper. Nada que reseñar en dicho afloramiento, yesos masivos sin cristalizaciones aparentes, ni un solo jacinto que llevarse a la mochila. En la pared de roca alterada,algo más de suerte, hematite (milimetricos) cubriendo fisuras y grietas y mezclado con mica moscovita(fucsita)verde-azulada, de allí recogimos algunas piezas que más abajo os mostramos.

También en dicha zona encontramos pequeñas vacuolas de cuarzo porfido (secundario), serictitas y pequeños cristales dolomiticos. Ninguna pieza esteticamente aceptable pero mineralogisticamente curiosas.
Como veis ha sido esta una salida poco fructifera y bastante arriesgada, a veces se fia uno de lo que lee en los trabajos cientificos que se cuelgan en la red y cuando llega al yacimiento se encuentra que la realidad mineralogica de este es muy diferente, nada que ver estas ofitas de Valdeolea con las encontradas recientemenete en Salinas de Oro (Navarra). Tras esta excursión nos fuimos a comer y más tarde a visitar a nuestro compañero de Rábago, Jose Luis Gonzalez, de esta visita habeis leido el relato hace un par de dias, en este mismo blog.

