miércoles, 18 de marzo de 2009

Mina Miñagañe. Ollerías. Legutiano. Alava.

Este domingo El Mineral Digital ha dirigido sus pasos hacia una antigua explotación de cobre del municipio alaves de Legutiano. Tras recoger a un nuevo compañero de andanzas mineralogicas en Urretxu, Igor de Donostia, nos encaminamos a tierras alavesas con la esperanza de que aguantara el día, ya que llovía a primera hora de la mañana. Llegamos temprano al yacimiento, el cual nos costó encontrarlo un poquito debido a la densa vegetación de tojos, zarzas y espinos que nos dificultaron la ascensión al cerro donde se encuentra, echamos en falta un buen machete cubano que para otra ocasión no dejaremos durmiendo en casa. Una vez en la mina nos dividimos buscando la veta adecuada, nuestro objetivo eran las malaquitas, azuritas y cupritas que ya se han referenciado de esta explotación. Pronto dimos con un filón de calcopirita que contenía malaquita acicular cristalizada, en haces esfericos dentro de pequeñas vacuolas, demasiado micros para mi cámara, pero que vistos a traves de la lupa nos ofrecieron un fantastico espectaculo de formas y color. A medida que avanzamos en el tajo, encontramos malaquita en esferulas botroidales, también de color intenso.
No tardó mucho en aparecer la veta de azuritas, milimetricos cristales tapizando la roca que avanzaban en dirección descendente, nos hicimos con varias placas y piezas mientras seguiamos buscando alguna geodilla que nos ofreciera cristales de mayor tamaño, no fué así y tuvimos que conformarnos con el fin del filoncillo que habíamos destapado.
Recorrimos también las escombreras de la explotación, donde hallamos bolos de azurita pseudomorfica (secundaria) procedentes de la alteración de la malaquita, también piezas de esta última que ya mostraban el proceso de cambio a azurita y otras que aún no lo habían comenzado, estas últimas aún estan por limpiar definitivamente ya que tras tres lavados intensos aún no hemos terminado de extraer el barro que figura entre los intersticios de las bolas.
Como la cuprita no dió señales de vida por ninguna parte, dimos por concluida la exploración, repartimos las piezas encontradas, y como siempre hacemos dejamos algún montoncito de ellas para alegria del proximo visitante de este yacimiento, quien se las encontrará ya extraidas y seguramente lavadas por las lluvias. Tras esta salida, y para no perder las buenas costumbres, nos dimos un homenaje gastronomico en la cercana población de Durana. También procedimos a intercambiar piezas de otras salidas con nuestro nuevo compañero Igor, quien amablemente nos hizo obsequio de media docena de botellas de sidra artesanal de Hernani, las cuales a estas alturas de semana han pasado ya a mejor vida. agradecer desde aqui este detallazo a nuestro compañero y desearle prontas y más satisfactorias salidas con nosotros, ha sido un verdadero placer contar con su compañía.
Como siempre os digo, no juzgueis muy severamente las fotos de esta entrada, la baqueteada Kodak Easyshare que utilizo ya está más que descatalogada. Saludos cordiales.

viernes, 13 de marzo de 2009

Malaquitas de la cantera de Mina Troya. Mutiloa. Guipuzcoa.

Hoy en el Mineral Digital os mostramos algunos cristales de malaquita acicular que extrajimos en nuestra visita hace dos semanas a la cantera de mina Troya, varios han sido los emails que hemos recibido preguntandonos el porqué no habíamos mostrado lo que extrajimos de allí en el post correspondiente, la respuesta para todos ha sido siempre la misma, no habíamos considerado tuvieran mayor interés ya que se trata de un mineral suficientemente conocido por todos y de un yacimiento más que picado. Aún así os ofrecemos estas imagenes de una sesión rápida de fotografías que hemos realizado recientemente. Como comprobareis mi tecnica fotografica sigue siendo insuficiente.

Texto y fotografías: Picapiedra

jueves, 12 de marzo de 2009

Minas de Todrigo. A Pobra do Brollón. Lugo. Galicia

Una tala de pinos practicada recientemente en un monte comunal del municipio de A Pobra do Brollón puso al descubierto un episodio casi olvidado de la historia minera de la montaña lucense. La corta, llevada a cabo con el fin de vender la madera, permitió localizar las entradas de las antiguas minas de hierro de Todrigo, que permanecían tapadas por la vegetación desde los años 50, aunque bastantes vecinos de la zona recordaban su ubicación con mayor o menor exactitud.
El hallazgo estuvo a punto de provocar un accidente, ya que al dueño de la empresa que realizó la tala le faltó poco para caer por un pozo de respiración de la mina, un socavón de varios metros de profundidad que estaba casi totalmente oculto por la maleza. En la zona se localizaron otros dos respiraderos de este tipo. Además de estas aberturas auxiliares, los vecinos han encontrado cuatro bocas de acceso a las galerías de la mina, situadas en diferentes puntos del monte Penido, a escasa distancia unas de otras. Tres de ellas están en la margen izquierda del río Loureiro -a diferentes alturas de la ladera- y la cuarta, en la margen derecha.
Las minas de Todrigo se explotaron en el siglo XIX para abastecer de mineral de hierro a la antigua ferrería de Loureiro -de la que aún se conservan unas importantes ruinas-, una de las numerosas fábricas artesanales de hierro que funcionaron antaño en la montaña lucense y que desaparecieron a finales de esa centuria ante la fuerte competencia de los altos hornos vascos. Este yacimiento debió de tener un carácter secundario, ya que la ferrería de Loureiro se abasteció sobre todo de las minas de A Veneira de Roques, más importantes que las de Todrigo. El transporte del mineral se hacía a lomos de mulos por un sendero que une la mina con la ferrería y por el que difícilmente podrían circular los carros debido a lo empinado del terreno.
En los años 50, varios vecinos de la zona fueron contratados durante unos días por una empresa -al parecer alemana- para efectuar unas catas en las viejas minas, pero el filón no resultó ser suficientemente rentable como para reabrir la explotación. Las minas cayeron otra vez en el olvido. Hoy en día -tomando las debidas precauciones- podrían suponer un importante atractivo para el senderismo. El lugar donde se encuentran solo es accesible a pie o en todoterreno.
Texto: Francisco Albo. (La Voz de Galicia).
Fotografías: Carlos Rueda
Enviado por: Carlos J. Rodriguez

miércoles, 11 de marzo de 2009

Cantera Laura. Matarrepudio. Cantabria.

Este domingo pasado, El Mineral Digital visitó la cantera Laura, una explotación de ofitas (doleritas triasicas) en la localidad de Matarrepudio, Valdeolea, limite sur de Cantabria con Palencia. Esta cantera se caracteriza por el uso de sus ofitas para firme de carreteras y la explota la empresa "Ofitas del Norte". Tras haber consultado un excelente trabajo sobre las ofitas en Cantabria nos dirigimos a este yacimiento en el convencimiento de que se trataba del afloramiento más importante de ofitas en esta región.
Una vez en la cantera pudimos comprobar dos cosas, una, que el zanjón de donde se extrae la ofita es altamente peligroso, a causa de los continuos desprendimientos y derrumbes de las zonas superiores (no olvidemos que estamos en pleno deshielo), a pesar de ir pertrechados con todos los elementos de seguridad posibles, en el caso de que se desprendieran rocas encima nuestro poco podría hacer el casco y el equipo por librarnos de un accidente seguro. Y la segunda, que la dureza y compactación de la ofita de esta cantera apenas permitía pequeñas fisuras y vacuolas donde la epidota pudiera crecer y cristalizar adecuadamente, aparte de que esta extrema dureza convertía la labor de picar en un trabajo arriesgado (esquirlas voladoras) e insatisfactorio.
Apenas recogimos alguna epidota tamaño micro mientras oiamos rodar a nuestro alrededor las rocas de los niveles superiores, vimos algunas calcopiritas mezcladas con prhenita imposibles de extraer con medios manuales, los cinceles y punteros sufrían aún más que nosotros con cada golpe.
Decidimos cambiar de zona y nos acercamos a una de las paredes superiores que no tenía nieve y donde la roca se mostraba alterada, junto a ella arcillas yesiferas nos señalaban el afloramiento de un Keuper. Nada que reseñar en dicho afloramiento, yesos masivos sin cristalizaciones aparentes, ni un solo jacinto que llevarse a la mochila. En la pared de roca alterada,algo más de suerte, hematite (milimetricos) cubriendo fisuras y grietas y mezclado con mica moscovita(fucsita)verde-azulada, de allí recogimos algunas piezas que más abajo os mostramos. También en dicha zona encontramos pequeñas vacuolas de cuarzo porfido (secundario), serictitas y pequeños cristales dolomiticos. Ninguna pieza esteticamente aceptable pero mineralogisticamente curiosas. Como veis ha sido esta una salida poco fructifera y bastante arriesgada, a veces se fia uno de lo que lee en los trabajos cientificos que se cuelgan en la red y cuando llega al yacimiento se encuentra que la realidad mineralogica de este es muy diferente, nada que ver estas ofitas de Valdeolea con las encontradas recientemenete en Salinas de Oro (Navarra). Tras esta excursión nos fuimos a comer y más tarde a visitar a nuestro compañero de Rábago, Jose Luis Gonzalez, de esta visita habeis leido el relato hace un par de dias, en este mismo blog.
Texto y Fotografías: Picapiedra
 
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