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jueves, 2 de julio de 2009

La Mina Santa María. Monte Varilongo, Santa Comba, A Coruña. Capitulo I.

Parte I. Historia y toponimia.

Sábado, 17 abril 1943, un buen día para salir a la “roubacha” del volfram en el monte de Varilongo (Santa Comba, A Coruña), tras una larga caminata desde Santa Comba y bordeando las instalaciones mineras con cierto acojone a ser descubiertos, con un pequeño candil nos ponemos a buscar un aflorante filón de cuarzo con un simple pedrusco negro que refleje la luz del candil, pedrusco que nadie de la zona sabe para que “carallo” sirve pero que puede solucionarte la vida durante meses, más en esta época de postguerra civil, y si uno tiene suerte, no vaya toparse con la Guardia Civil. Y éstos no se andan con hostias, bueno, es un decir. Que hoy nos salude la suerte.

Así podríamos pensar aquel día en aquella época, pero fue un viernes ese mismo día de 2009, un día que si sale el sol que si cae lluvia, y a punto de cancelar la salida los días previos “gracias” a los telediarios que nos auguraban unos días malos (según para quién y qué, claro), en este caso por la amenaza de lluvias. Personalmente, a estas alturas de la vida soy un individuo que me gusta picar cómodo y a poder ser sin lluvia, y mucho menos en plan Roubacha o Roubeta (es decir, a escondidas de los dueños y robando el material que se vendía en plan contrabando al mejor postor, alemanes o aliados), de ir ya con todos los permisos de ley. Decidimos arriesgar la visita ya que estaba planificado y total como quien dice está al lado de casa, y al final tuvimos suerte con el tema de la lluvia. Evidentemente, el punto de vista económico que en 1943 movía a la gente para solucionar sus problemas no era el nuestro, simplemente se trata de pasar una buena jornada, desoxidar el material, desahogando frustraciones semanales y generando adrenalina a base de martillazos con el fin de encontrar minerales con los que engrosar nuestras colecciones, y de paso enseñar a los más jóvenes lo qué buscar, dónde y lo que no se debe hacer en el campo de búsqueda.

Historia. Durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial hubo unas cuantas explotaciones mineras que aprovechaban un recurso hasta aquellas infravalorado e infrautilizado: la Wolframita, vulgarmente llamado Volfram, que los alemanes sí sabían aprovechar, siendo considerado por el gobierno franquista y alemán como un recurso estratégico y que explotaban sociedades hispanogermanas, bajo el sombrero protector de F. F. Baamonde, pagando de esta forma parte de la ayuda recibida por A. Hitler durante la Guerra Civil. Ya Guillermo Schulz, en 1833 destacó la abundancia de este mineral en tierras gallegas, sorprendido de nulo interés por los lugareños tal como recogió en sus Cuadernos de Campo. Algunas de estas minas ya se venían explotando desde antes por la Casiterita (vulgarmente llamado Estaño), a la que acompaña la wolframita entre otros como por ejemplo la mina de San Finx (Lousame, A Coruña) y Escudeiros (Gomesende, Ourense). Los filones de Varilongo se descubrieron en 1914, denunciado el yacimiento por curas de la zona a la Jefatura de Minas, y pasó a manos de D. José Parga Moure, junto con otros socios. Con el inicio del conflicto europeo, era una época de miseria y hambruna donde los lugareños debían trabajar duro la tierra y criar ganado para su sustento, el giro social y económico de la región fue drástico, donde un obrero que trabajase de forma legal en la mina podía cobrar 15-20 pesetas por kilo extraído pero si uno se dedicaba a la roubacha, se podían sacar de 100 a 200 pesetas por kilo: un maná. Cuentan las leyendas rurales que algunos por ostentación se hacían pitillos con billetes y otros se permitían el lujo de hacer sus necesidades (los hogares humildes carecían de WC) en el monte limpiándose con los billetes (no sé si otros se dedicarían a limpiarlos y ponerlos de nuevo en circulación, esa parte de la leyenda no se cuenta), lo cual refleja la mejora social de los habitantes de la región. Interesantes también las historias de espías y la comercialización del volfram, que si los alemanes apreciaban y sabían emplear, lo aliados lo compraban por fastidiar (impedirles el suministro) a los alemanes ya que no sabían aprovecharlo, pero la cosa se iría para largo. Finalizada la guerra, y ante la baja demanda, su producción disminuye hasta que comienza la guerra de Corea, donde resurge la actividad con mejoras sociales y laborales, pero una vez finalizada dicha contienda, comienza el declive de esta minería (Grupo Minero Santa Comba). Desde entonces, la mina pasó por varias sociedades hasta su cierre definitivo en 1985 (Coparex Minera), cuando las reservas de wolframato se estimaban entre el 0,5 y 1,5%. En 1988, D. Miguel Jiménez compra la mina para explotarla como cantera de áridos, pasando finalmente (1991) a manos de D. Eliseo Mourelle y su socio, hasta la actualidad.

El nombre Varilongo también lo podemos encontrar como Barilongo en diversos libros o mapas, tanto en documentos oficiales como en diferentes escritos. Sus orígenes no están claros. Actualmente, el nombre oficial es Varilongo (Orde 18 mayo 1996, Consellería de Presidencia, Xunta de Galicia), y así debe constar. En cuanto al origen hay varias líneas de opinión, pero en lo que coinciden es en “-longo” (largo, alargado). Una mayoritaria es en relación al prefijo Bar, de supuesto origen celta y que se puede encontrar por Francia o Irlanda, haría mención a un “valle”, ya que en determinados casos también pudiera significar una depresión o desnivel (Barrantes-Pontevedra, Barbanza-Coruña, Barbaña-Ourense) o pozo (“Poza de Bar” en Santiago de Compostela) o como se ha llegado a indicar un accidente orográfico de cierta altura, la verdad, algo contradictorio, quizás se refiera al desnivel existente. Posteriormente la “B” derivaría hacia la “V”. Otra línea opina viene de latín, Valle (también “valle”) que con el tiempo se pierde una “L” (Val) y la “L” es sustituida por la “R”, de hecho en documentos medievales se habla de un “valle longo” en Santa Comba (probablemente Varilongo). Otra opinión es que Varilongo provendría de “vara” y “longo” lo que sería un “camino ancho” (vara como objeto de medida equivalente a 82 cm); otras hipótesis es que Var deriva de “Viale” (vial, camino) lo cual equivaldría a un camino largo o recto. En mi humilde opinión dada la abundancia de Bar- en los numerosos pueblos gallegos, creo que lo correcto sería Barilongo, y no Varilongo, cuyo prefijo Var- sólo existe en este caso. A saber, pero a fecha actual y por coj….. Administrativos es Varilongo. Parte II. Mineralogía.

La visita. El monte de Varilongo es un macizo (538 m de altitud) de pendientes suaves, de granito de dos micas, de color gris claro, muy duro, al oeste del cual se sitúa el pueblo y valle del mismo nombre, ya limítrofes con el concello de Coristanco. Los componentes principales de este granito son cuarzo, moscovita, biotita, feldespato potásico (Microclina) y plagioclasa (albita y/o Oligoclasa); destacar la presencia de fenocristales de feldespato (macla ley Calsbard de gran tamaño 4-5 cm) pero que la dureza y compacidad de la roca impide una extracción adecuada de los cristales usando herramientas simples. Como accesorios: apatito, circón, turmalina, rutilo. Por este granito discurren una serie de filones de cuarzo en paralelo de 8 km de corrida, cuyo grosor va de apenas 1 cm a 50 cm, con dirección N30º-40ºE y buzamiento casi vertical (80ºE). Las labores fueron mediante galerías siguiendo la dirección de estos filones, algunas de las cuales se pueden observar en el monte por los hundimientos que hay por la zona. Esto sumado a la presencia de monte bajo, espeso, a base de tojo, brezos, xestas, … y las trincheras explotadas superficialmente hace de la zona un lugar peligroso. Incluso en la propia cantera, existe el peligro pues se abren accesos a galerías que sólo conocen los operarios de la cantera y si son hundimientos suelen tapiarlos con bloques de granito, pero debemos tener en cuenta que existe la posibilidad de que estos bloques puedan ceder, de hecho vimos alguno dentro de la cantera, por lo cual no conviene andar encima de ellos. Algunas zonas periféricas se muestran sin vegetación, tapando esas oquedades pero con el tiempo han ido cediendo como se observan en la fotografías.

Continuará.

Texto y Fotografías: Carlos J. Rodriguez Vazquez. A Coruña.

martes, 21 de octubre de 2008

La ruta de las minas. Arcucelos. Orense.


En el Concejo de Laza se han señalizado dos nuevas rutas de senderismo: el Paseo de A Veiga (5 km.) y la Ruta das Minas (19 km.) también se rehabilitará una vieja mina romana de oro, situada en Arcucelos, para enseñar a los turistas el proceso de extracción.
La ruta del Paseo de A Veiga, discurre en el entorno del río Támega a lo largo de cinco kilómetros, y la Ruta das Minas, que bordea pueblos y montes de la localidad a través de 19 kilómetros. La primera está clasificada de dificultad baja y la segunda, media-alta. La ruta das minas comienza en el pueblo de Souteliño. Al lado de Casa Elena, tomaremos el camino de la izquierda. Cuando se termine el asfalto continuaremos por el camino de tierra. Llegaremos a un nuevo cruce, continuando por la izquierda, cruzaremos un pequeño puente sobre el río Souteliño.Un fuerte ascenso del camino pasará al lado de los antiguos lavaderos de mineral de la explotación minera que había hace años. Pasaremos al lado también de un estanque donde cargan agua los helicópteros contraincendios. De estas minas de wolframio, se han extraído piezas de casiterita, wolfram, mispiquel y pirita.


Para dar continuidad a esta iniciativa, que persigue poner en valor los recursos paisajísticos del municipio, el Concello dotará de medios a un ‘museo de las minas’, cuyo edificio ya fue construido por la comunidad de montes de la localidad, con el fin de dar a conocer la historia de las viejas explotaciones a través de paneles y diversa documentación.Además, la institución local pretende recuperar una vieja explotación de Arcucelos, conocida como la ‘mina do socavón’, que en la época romana se extraía oro (y con posterioridad otro tipo de minerales) con el fin de mostrar a los visitantes como se realizaba la extracción.El alcalde, José Ángel García, señala que ‘a mina consta dun kilómetro de lonxitude. Pode convertirse noutro atractivo para visitar ó municipio, no que temos moitos recursos e a idea é aproveitalos para o turismo’.La comunidad de montes de Laza forma parte de ambos proyectos, tanto del museo como la rehabilitación de la mina.

Noticia: Diario La Región. Orense
Textos: Susana Prieto y http://www.laza.info/
Fotografías: Bob Fisher y Marcos Atrio.
Composición: Picapiedra.
Enviado: Miguel F. Orense.

viernes, 3 de octubre de 2008

Historia minera: El médico de las minas de San Finx. Lousame. Galicia

Interior de las instalaciones de San Finx

Entrevista a D. Teodomiro Hidalgo Iglesias. Médico de las minas.

-¿Desde que año estuvo trabajando en la mina?
-Si me acuerdo hasta de lo que gané, pues mira, fue una casualidad el venir yo a la mina. Yo iba haciendo cosas en Coruña. Mi tío regentaba una farmacia y me crié siempre en el ambiente y yo hubiera sido farmacéutico, pero las circunstancias...En el Café Galicia, en el Cantón, en aquellos tiempos en que había muchas camarillas íbamos allí y me dijeron un día que se buscaba un médico. ¿Ah, sí? Te dan 500 pesetas, casa, todo tienes allí. Yo había empezado ya en la farmacia, donde mi tío con mucho sacrificio me había puesto un despachito e iba teniendo gente, iba poniendo inyecciones, etc. No me daban nada, pero algunas propinas me daban. Y se iba sobreviviendo sin grandes aspavientos y dependía de mis tíos. Tengo guardado lo que ganaba en aquellos años: 2,50 - 3,50, ... Así que me dijeron: "Espera cuatro horas". Fui a casa y se lo dije a mi tío y me dijo: "No te vayas, hombre, ahora ya estás aquí, quédate". Ya yo tenía mi despachito. Y dije que sí. Me vinieron a visitar, primero vino El Inglés. De los ingleses aprendí mucho de ellos y tanto que aprendí que los quiero y me escribo con ellos y voy a Inglaterra y vienen aquí. Ya van quedando pocos, los viejos ya...Hice una lista de lo que quería y en agosto del 35 me vine aquí y me pagaron ya esos días.

-Le dieron casa y (Don Teo corta a la entrevistadora).
-Bueno, vivía en un sitio preciosos con unos eucaliptos que había traído de Australia, que apareció (esto es interesante que copieis) e el primer registro. En 1897, está el primer registro de la mina de San Finx.Me pidieron estas cosas de Buenos Aires, y están en ello, para una editorial que están haciendo un libro sobre los ingenieros ingleses que vinieron a trabajar a las minas de España. Se enteraron porque medio San Finx está en Buenos Aires. Y me escribió una señora que no conocía de nada, pero me llamó el mismo día de Navidad. (...).Esto se disolvió en el 63, pero luego seguimos, pero no de la misma manera. Los últimos años no los pasé bien. Empezamos a hacer esta casita, íbamos y allí dormíamos. Ya estaba trabajando el último... Mejor no hablar.Metió mucho dinero y la hundió, el estaño dejó de valer, lo traían de Asia más barato.Viví en un sitio precioso, allí arriba y cuando subía gritaba: "¡Cuidado, ahí va el médico!". En la época del Wolfram cuando andaba gente por allí. Era contrabando. Había tiros.

-Mas tipo pueblo de lo que es ahora?
-Se pagaba cada quincena 200.000 ó 300.000 pesetas y eso que se cobraba dos pesetas o dos pesetas y media. Cobraba yo 500 pesetas al mes. Y te voy a decir lo que costaba comer en República: con 100 pesetas comíamos siete personas carne todos los días.La gente era otra. Se vivía mejor, había más alegría. Había mucha mujer trabajando allí, lavando, servicio. Yo tenía una muchacha para la casa, uno para el caballo, un muchacho para la clínica, ¿quién puede tener hoy cuatro servicios?







-Estaba a gusto allí, ¿Eh?
-Fueron mis mejores años. Allí me querían y yo los quise y los quiero.
-La gente que atendia por las aldeas que era, ¿particular, claro?
-Efectivamente, el inglés, fíjate tú, ya estableció... El inglés me llamó para los heridos, pero también para los enfermos y para las familias de los mineros. Y quiso implantar ya el seguro general, fíjate tú. Estuvimos estudiándolo y fuimos a Vigo. Había unas instituciones de ese tipo.O tienes confianza o no tienes confianza. La tranquilidad es la base y nosostros mismos podemos curar la mitad de la enfermedad. Si vas con miedo, se te sube la tensión, vas nervioso, ...Me pagaron más los pobres que los ricos, me daban de comer carne. Me mandaban pollitos, cestas llenas de comida y aquí tengo muchos regalos. Hasta me dieron un cocodrilo (de madeira). Pero preguntad, estoy hablando de mi vida.

-Nos interesaria saber cual era el promedio de edad de la gente que trabajaba allí , si había muchos muertos, cuanto duraban trabajando.
-Pero bueno, había muertos, efectivamente, era gente joven, sí, sí... jovencísima.Había pinches, no por dentro, pero fuera sí.

-La edad de los que trabajaban, cuanto duraban
-No hay que exagerar, porque eso... Tuvimos bastantes accidentes. Tuvimos más accidentes cuando la época del Wolfram, ahí sí. Porque venía gente, marineros de Boiro y de Cespón, de Rianjo. Marineros que venían por la noche, se metían en los hoyos. Había guardias, salían corriendo y a tiros. Mataron a una mujer, abajo donde salía el agua, estaba la Guardia Civil, corriendo las mujeres y un tiro la mató, la levanté de donde estaba. Hubo accidentes, sin importancia. Tuvimos un derrumbamiento: dos muertos, uno de Ces.

-Mi abuelo paterno era de Villar, Ramón Tubio.
-Bueno, no me digas, era la mejor persona que he conocido. Era el mejor hombre que paso por San Finx, inteligente... Nunca decía que no a nada. Lo que hicieron con él fue una canallada.

-Usted tenía una foto en la que aparecia mi abuelo en un diario..
-Sí, sí, sí, y la vas a ver ahora. Cuando inauguramos el crucero que pagamos entre todos dedicado al inglés. Lo derrumbó un temporal. Yo aproveché las imágenes. Una está en Puerto Rico.
- ¿Como se desplazaba por las aldeas?
-Primero me desplazaba a caballo, después en Citroën, Topolino, 600. El Citroën se lo compramos a un gran hombre de Muros. Íbamos a Coruña a por vale para gasolina, para neumáticos...

-¿Cuales eran las enfermedades mas habituales?
-Bronquitis, tuberculosis, también ahora hay. Se fuma mucho y se hace vida más exagerada. Se acuestan tarde. El mérito que te da el dinero es lo que te cuesta ganarlo: de árbol que pasa temporales sale buena madera. A los silicósicos, al final, se les daba otros trabajos de afuera. E iban falleciendo, pero iban falleciendo tarde, 45-50 años, no era exagerado. Y aún hay silicosis por ahí. Había muchos andaluz, como Kiko.Había algunos trabajos a destajo que era lo peor, lo cogían dos o tres y trabajar, trabajar. Lo de siempre, la avaricia... Había dos turnos, en uno la gente entraba temprano, a las seis, y salía a las dos... Hubo una epidemia de hepatitis. Los remedios para los accidentes eran precarios.Se pagaban 150 ó 200.000 pesetas quincenales. Aquello era tremendo. No había pueblo por aquí como aquel.

-¿Qué servicios había en la mina?
-Teléfono lo había en Noia suministrado de San Finx.Había unas señoras que con dos borricos hacían la compra de todas las casas de la mina. Cada casa tenía una cesta con su nombre y la lista de cosas que hacían falta. Eran las propias.Había un taller mecánico. No había coches, pero siempre había camiones que venían a por grava. Había mucho movimiento, mucha gente extranjera trabajando allí: ingleses, alemanes...La gerencia era una casa preciosa, con piscina, árboles... Los eucaliptos eran enormes.Haced lo posible para que no haya otra guerra, son horribles y sobre todo las civiles: jaleos de familias.

-¿Qué oficios tenían las mujeres en la mina? Nos dijeron que limpiaban el rio.
-Nada de fuerte, ¿qué te diría yo?, acarrear y allí donde se lavaba.

-¿Había muchas mujeres en la mina?
-Sí, sí, muchas y jóvenes. Aguadoras. Le podéis preguntar eso a la que está en la cantina: a Capeira. ¡Lo que va a salir por esa boca! Esta te dice más que yo. ¡Estupenda! Trabajó en otras cosas antes que en la cantina. La conocí de toda la vida. Trabajó mucho, mucho.

-¿Queriamos saber que tipo de ayuda le daban a la familia al morir el hombre de silicosis?
-Yo creo que ninguna.

-¿Y había economato o similar?
-Sí, bueno no, había algo así, pero economato, economato no llegamos a tener. Si había algo era para los empleados, pero poca cosa. Hasta que se hizo el seguro. Luego sí, con el seguro sí. Pero para los accidentes sí.Estudié desde los ocho años hasta los 23 en un colegio de militares y monjas en Valladolid. Aprendí mucha disciplina y cogí unos hábitos que todavía los conservo y doy gracias. No soy hombre de tabernas.Seguro, seguro no, pero de accidentes sí. El sueldo fue subiendo.

-Pero, ¿Hasta que año estuvo el Inglés?
-La mina se vendió al Pastor en nuestra guerra. Aquí se robaba mucho estaño. Se servía estaño a los ingleses y alemanes en Ría de Noya. Hubo gente que compraba lámparas sin haber luz, armarios que no cabían en la casa... Demasiado dinero en la primera fase.

-¿El periodo de gran valor del mineral es hasta los años 40?
-No tanto. El estaño se sacaba y se llevaba a Rotterdam. Pero en la guerra, en Vilaboa, se hizo una fundición aquí. Está pasando ahora con el mármol.

-¿Qué medidas de protección había dentro de la mina?
-El perforador llevaba un inyector de agua, tenían cascos, lo de siempre en España: no los usaban. Fumaban y bebían mucho. Los "hijos del sábado" salían alcohólicos. Se comía mal.
-¿Cual era la procedencia de los trabajadores inmigrantes?
-Andalucía, muchos andaluces. Al final hubo negros incluso. Hubo muchos portugueses que se quedaron por aquí. Estepa fue un facultativo andaluz. Eran distintos. La limpieza cambió mucho. Llegó a haber cuartos de baño que no los tengo yo ahora así.

-¿Cómo se transportaba el mineral?
-En camiones. Había muchos camiones.

-¿Había mucho contrabando?
-Eso era en la época del Wolfram, y hubo diez o doce cadáveres. Llevaban sacos y cara a Boiro o Cespón. Siempre hubo contrabando y eso que había vigilantes con fusiles.

-¿Enriquecieronse muchos con el contrabando?
-Los que no eran de la mina, sí. Se hicieron fortunas, pero no por aquí. Incluso venía gente de Coruña. Se hacían trampas.

-¿Había algún tipo de sindicato?
-La C. N. T. La escuela de la mina la había hecho el sindicato, igual que una casa que había en la Filgueira.





Entrevista: Maite Sobradelo
Publicada: Concejo de Lousame.com
Enviada: Carlos José Rodriguez. Santiago de Compostela
Fotografías: Chemation. Canonistas.com. Marín.Pontevedra
Traducción libre del gallego al castellano: Picapiedra

martes, 30 de septiembre de 2008

Documental histórico sobre las minas de wolframio de Valdeorras

El Festival de Cine de Ponferrada acogerá hoy la presentación de «Lobos sucios», un documental dirigido por Felipe Rodríguez Lameiro, que recoge las historias de la extracción de wolframio en las minas de Casaio, durante la II Guerra Mundial y del maquis andaluz, Miguel Cardeñas.
Rodríguez Lameiro señaló a Efe que la idea que refleja su obra «surgió del rescate de la memoria de las minas de Valdeorras» y, concretamente, de la historia del primer cadáver que se levantó en Galicia por la recuperación de la memoria histórica, el del maquis andaluz Miguel Angel Cardeñas, que estaba preso en dichas minas.
«Conseguimos contactar con Santiago Macías (el vicepresidente de la Asociación de Recuperación de la Memoria Histórica)», indicó el director, «porque también logramos los datos del nieto de Miguel, y grabamos el documental contando cómo se encontraba con los barracones donde estuvo preso su abuelo, al que no conocía».
Ésa es la historia central de este documental, cuyo título juega con la raíz de la palabra wolframio, ya que en alemán significa 'lobo sucio', tal y como explicó Rodríguez Lameiro.
A partir de este juego de palabras, el escritor Manuel Rivas, que también colabora en el documental, «hace una valoración poética», indicó el director.
Aunque ahora se presenta en el Festival de Cine de Ponferrada, el proyecto de 'Lobos sucios' fue presentado en 2006 en la Agencia Audiovisual Galega, que destinó una subvención para producirla, y fue estrenada en 2007.
Además de pasar por el Festival de Cine de Ourense, donde fue preestrenada, este año el documental también fue seleccionado para el Tribeca Center Film Festival de Nueva York, «una experiencia alucinante», afirmó a Efe Rodríguez Lameiro.
La acogida de 'Lobos sucios' ha sido «muy buena» hasta ahora, ya que incluso en Nueva York la historia emocionó al público, sobre todo al gallego, pero también al mexicano, que «se identificó con la historia y quiso conocerla».
Rodríguez Lameiro tuvo unas palabras especiales para una minera gallega que aparece en el documental llamada Manuela Valle, fallecida días antes del preestreno de 'Lobos sucios', aunque sus nietos, interesados en la historia de su abuela, estarán presentes en Ponferrada.
De hecho, entre los proyectos de Rodríguez Lameiro figura un guión para rodar un largometraje sobre esta minera, una mujer cuya historia transmite «ternura y una fuerza increíble», puesto que trabajó en la extracción de wolframio, incluso embarazada, y que interesó a un representante de la productora Fox.
«Lobos sucios» ya ha pasado por 35 ayuntamientos gallegos, además de por los mencionados festivales y el ciclo «Cinemas dixitais» de la Agencia Audiovisual Gallega, y ahora su director «está pendiente» del Festival de Cine de Buenos Aires.
La presentación de hoy en Ponferrada vendrá de la mano de Santiago Macías, lo que supone «un privilegio» para Rodríguez Lameiro, que además opinó que el género del documental está viviendo una fase de «esplendor», porque la gente «cada vez está más interesada en este modo de acercarse a la realidad, de una forma distinta», concluyó.


Sinopsis:
Lobos Sucios trata de sacar a la luz los entresijos de la revolución minera del Wolfram (wolf=lobo, ram=sucio) en Galicia durante la posguerra civil española, a partir del desentierro de un cuerpo, el desentierro de la memoria y el desentierro de una leyenda. Lobos sucios fluye a través de tres líneas narrativas que se entrelazan y relacionan con el fin de obtener una metáfora fílmica a partir de la mirada personal del autor sobre la memoria o testigo de los protagonistas de la historia.
Primera línea narrativa:
El DESENTIERRO DE UN CUERPO El documental comienza con las imágenes de un suceso, a exhumación de un cadáver. Son los restos del maquis Miguel Cardeñas Lozano, que cumplía una condena de 30 años en el destacamento penitenciario de las minas de Casaio y que fue ejecutado en circunstancias no esclarecidas . Avanzará con la reconstrucción de los pasos sucesivos para la localización de la fosa dónde fue encontrado el cuerpo (en las cercanías de Soutadoiro - Carballeda): colaboración de especialistas e historiadores de la época para la determinación del lugar exacto, movilización de los nietos desde Jerez apoyados por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Esta línea narrativa enlazará con las siguientes a través de varios testigos que cuentan las andaduras de Miguel Cardeñas por tierras gallegas. “Miguel Cardeñas, conocido como “el maquis andaluz”, formaba parte del movimiento guerrillero y fue asesinado misteriosamente de un disparo en cabeza. No fue el único en fugarse del destacamento penal en las minas de wolframio de Casaio, dónde redimía su condena en 1944” . Y rematará en un final abierto que parte de una afirmación: “Esta no será la única exhumación, porque Galicia está sembrada de muertos” (Esther Trasorras, presidenta de la ARMH en Galicia), con la vocación de explicar “el que pasó” con las víctimas del 36.
Segunda línea narrativa:
El DESENTIERRO DE LA MEMORIA Se trata de rescatar la memoria de unas minas de wolframio que construyeron y dirigieron los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial en territorio gallego: la llamada “Ciudad de los Alemanes”. Los testimonios de las personas que trabajaron en las minas, de las familias que salían a los montes a robar el preciado y cotizado mineral, de los agentes secretos británicos y americanos que intentaban frenar la exportación de wolfram a Alemania, de presos políticos de la Guerra Civil española obligados a trabajar en los campos de concentración de las minas... Y todo para contar una historia de buscadores de un oro negro, el wolfram. Una historia de lobos sucios, que con artimañas, enredos, engaños e incluso violencia, asaltaron los montes gallegos en busca de un futuro mejor. Justo en ese punto, esta línea narrativa enlaza con la primera y la tercera, pues en esos montes aparece el cuerpo del maquis andaluz y en esos montes late una de las leyendas más arraigadas de la cultura popular del cuento gallego.
Tercera línea narrativa:
El DESENTIERRO DE UNA LEYENDA Una leyenda de lobos con la que crecieron muchas generaciones en esas típicas reuniones familiares a pie del fuego, en las frías noches de invierno, y que forma parte de la literatura popular gallega. Una leyenda que plasmó el célebre escritor Vicente Risco en su cuento: “O Lobo da Xente”. Esta tercera línea narrativa pretende recoger esa atmósfera de misterio y leyenda que envuelve a la figura mítica del lobo, a través de imágenes del animal en los entornos filmados en las otras dos líneas narrativas (montes, aldeas, minas...) La primera línea será narrada por contrastación fílmica entre las testigos de las gentes de Carballeda que oyeron hablar de la figura del maquis andaluz y las declaraciones de su nieto. Entrevista con su nieto en las minas y declaración de Esther Trasorras. La segunda línea será la troncal de esta corta. Eva Aval rescatará la memoria de las minas recordando lo que aprendió de su abuelo: el ilustre D. Tomás Terrón Mendaña, maestro en las minas de los alemanes en Casaio. Se reforzará con las intervenciones de mineros y trabajadores de la época y con la colaboración del doctor en filosofía Isidro García Tato (CSIC). Incluye el punto final del documental con la participación del propietario de dos canteras en activo de Valdeorras. Se trata de Manuel Maestre que de chico había trabajado en las minas de wolframio de Casaio y que hoy en día lidera un sector en auge de otro oro negro: La PIZARRA. La tercera línea será abordada por el escritor Manuel Rivas, dando su opinión sobre las leyendas de los lobos en nuestra tierra a modo de cuento o relato corto. Se completará con los testimonios sobre la figura del Lobo (los mismos que hablan del maquis andaluz en la primera línea narrativa). Lobos Sucios es una cortometraje documental, por lo tanto, su guión, por ser un trabajo de investigación, no es algo completamente cerrado. La estructura, las imágenes de archivo y las imágenes que vamos a grabar nosotros se mantendrán con pocos cambios respeto del que aquí aparece. Aunque las entrevistas, claro, no están realizadas porque son parte de la grabación, aportamos retazos de las conversaciones mantenidas con todos los personajes durante a labor de investigación y documentación.

Un estupendo documental que si teneis ocasion de verlo no podeis desaprovecharla.



 
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